—Fue un gusto haberte conocido Karina. —le dice Julieta. Una vez que se despidieron de los hermanos García, más que nada de Adrián quien partiría muy temprano, como lo hicieron las primas de Oliver porque volverían a Nuevo León. Como era costumbre que Karina despertara temprano, y fuera la que nuevamente se despidiera de Carmen y Dulce, ya que el señor Esteban, el esposo de tía Andrea, fue quien las fue a dejar al aeropuerto. —Si los muchachos siguen durmiendo. —dice tía Andrea. Ya que se encontraban en el comedor tomando unas tazas de café con pan de muerto y pan de yema que disfrutan. —Mis hijos son bien dormilones Karina. —dijo Rosa. —Ya me di cuenta. —Oliver y tú ¿qué día piensa irse? —pregunta tía Andrea. —Tenemos pensando irnos pasado mañana ya que debemos volver al trabajo.

