NARRADOR. El silencio reinaba entre ellos desde hacia un buen rato. Luego de que Alexia se calmó, Aiden se dedicó a secarla y cambiarla. La sentó en el sillón, arropandola con una manta gruesa, y se dispuso a preparar la cena. Ella no mencionó palabra alguna y él no le preguntó nada más. Los minutos fueron pasando rápidamente, mientras las verduras se cocinaban en el fuego. Ella quería decir tantas cosas y él no se animaba a preguntar nada. Aiden terminó de cocinar y sirvió la cena, acomodándose al lado de ella. Alexia lo miró dubitativa. - Perdón por lo de hace un rato -su voz era un susurro apenas audible. - ¿Exactamente por qué te disculpas? Yo soy el que debería disculparse -él volteó a verla, su mirada era aguda. Ella trago en seco. Parecía notablemente molesto, temía que su in

