*Thessa* Reaparecemos en un torbellino de hielo en la mansión de Dom, los renegados que viven aquí nos saludan como si nada. —Claro, tener a una Vampira Ancestral no es nada raro—comenta con rapidez Dak. Entramos en la mansión con ayuda de los renegados y deposito a la Vampira en una de las habitaciones de invitados. Pasan al menos tres horas hasta que ella recupera el conocimiento. —Te podrás quedar aquí el tiempo que desees—digo extendiendo mi mano a la Vampira que parece estar sufriendo un conflicto con sigo misma. Pasan varios minutos hasta que ella levanta la vista hacia mí. —¿Porque siento esto?—pregunta confundida. —Esa sensación que tienes es producto de que has encontrado a tu compañera destinada—explico sencillamente. —¿Compañera destinada?—pregunta igual o más confundid

