*Yukki* Si Señora, no Señora, como desee Señora, ¿Puedo servirla Señora? Son las únicas palabras que tengo permitido decir y solo se me permite hablar en ocasiones muy especiales. Y solo recibo golpes en respuesta haga las cosas bien o las haga mal. Solo recibo golpes. Golpes y más golpes. —¡Siempre eres tan inútil!—grita mi Señora nuevamente. Ella siempre grita. Me postro a sus pies en posición de súplica, pero eso no impide que el golpe llegue a mi columna. El látigo golpea una vez en medio de mi espalda y como no es suficiente para mi Señora cae nuevamente en el mismo lugar. —¡Quiero que limpies este desastre ya!—grita mi Señora. Ella siempre grita. Al escuchar la orden mi cuerpo reacciona instantáneamente y me muevo por el espacio donde los vidrios de la bandeja han quedad

