Tratarme como muñeca, o como su mujer.

1311 Palabras

Ese hombre sentenció la vida de mi jefa inmediato, la mandó a la cárcel, todo por una bofetada y de paso sentenció al gerente amenazándolo con mandar a la quiebra su fábrica de telas. Mientras yo los veía temblar a ámbas personas, el señor Holmes me cargó en brazos para sacarme de ahí. —¡Bájame!—Le dije cuando ya habíamos alejado lo suficiente. Más el terco hombre pareció no escucharme. —¡Fue una bofetada, no me rompió las piernas! ¿Podrías bajarme? —¡No quiero!—le oí decir. —¿Habrá algo que si quieras?—Pregunté. De manera irónica me responde. —Iremos a comer juntos... después nos vamos de viaje—Me respondió él —Solo un segundo y mis pensamientos surgen con preocupación. —¡Señor, no sé ni cómo te llames! Pero, le pediré un gran favor. —Pídeme—Me interrumpe antes que acabe mi frase

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