Me aferré al brazo de Alexis mientras caminábamos en la oscuridad. Damián iba hablando sobre una chica que conoció. —¿Por qué no vinimos en coche? —pregunté inocentemente. —Ashton pidió que lo hiciéramos así... —La casa del lago era enorme, tenía un muelle al lago y usualmente la gente loca se metía al agua helada—. Supongo que es para no embarrar su patio. Creo que su familia no sabe que hay una fiesta. —Esas luces de allí, ¿las ves? —Alexis señaló con el dedo el lugar—. Esa es la casa. —Oh, demonios, tenemos visitas —Damián miró en dirección a un coche. Nos detuvimos cuando los tres vimos lo mismo. —El coche de Francisco —comentó de nuevo—. Es el coche que se compró antes de irse de Letcher. Me dio escalofríos con solo saber que él estaría ahí. —No deberíamos arruinar la noche p
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