15 Cuando Murdock, Rose y Mei Lee le decían su ultimo adiós a Collier, los curiosos mantenían la distancia guardando un respetuoso silencio. Después de unos minutos, Murdock fue a por las provisiones, que estaban apiladas donde el las había dejado y seleccionó una pala. Entonces encontró un árbol del tamaño adecuado y lo cortó. Después de terminar un mango y colocar la cabeza de la pala, el volvió hacia donde es encontraba el cuerpo de Collier. Rose vio a su marido ahí de pie, apoyado en la pala. Al estudiar la cara de Murdock, el único signo de emoción que ella pudo detectar fue una única lagrima que le caía por la mejilla. “Yo lo haré”, murmuró Rose, con la voz temblando y las mejillas húmedas de sus propias lagrimas. Murdock agitó la cabeza y no dijo nada. El se concentró en Mei Lee,

