Mi hijo corrió a nuestro encuentro y nos logró cubrir con grandes abrigos de pieles, nos llevó a una gran fogata que le llamaban chimenea… —Pero padre como han llegado hasta aquí… no lo puedo creer… ¿Están bien? —Si, pero casi morimos congelados porque Dennis nos hizo cambiar de ropa… no entiendo porque… —Hay este muchacho solo le importa la estética se le olvido que somos de sangre caliente… pero si les sirve de consuelo… se ven muy bien y pasan desapercibidos entre los humanos… parece que Dennis solo quiso protegerlos… por lo menos a ustedes… —¿De qué hablas hijo mio? Tienes problemas con Dennis es tu sobrino, aunque no de sangre, pero sí de crianza… —Y me sigue llamando tío… me aprecia y me respeta, pero son sus hijos los que están fuera de control… son monstruosos y arrasan por do

