La noche que todo empezó.

1360 Palabras
Dos historias similares, dos niñas parecidas aunque diferentes madres y padres. En la capital hay dos familias millonarias entre ellas más que las demás, pero solo dos de esta familia tuvieron una historia igual a una perdida de ser más querida una hija desaparecida. La familia Cáceres y la familia Bustamante aunque no son del mismo círculo social, son millonarios, cada uno en diferentes negocios. Ambos son exitosos en el negocio internacional y nacional, y poderosos en la ciudad junto a otras familias, donde las dos familias que viven en la ciudad, que tendrán en común, buscar a su hija cada una familia. La historia de Abigail. (tiempo pasado y presente) Los esposos Ernesto Cáceres y Nora Prado casados hace 10 años, tienen dos hijos de este matrimonio a Sergio Cáceres de apenas 6 años cumplidos, y su adorable hija Abigail de solo 3 años de edad. Ernesto, —Mi amor hoy saldré del viaje de negocios— Nora, —Amor, ¿Me estás engañando?, jajaja solo es broma— Ernesto, —Jajaja ya sabia, sabes, ¿Ccánto te amo y a nuestro hijos?— Niño, —¿Mamá?, perdón— Nora, —¿Qué pasó?, ¿Tú hermana?— Justo el mayordomo la tenía en sus brazos, y la acostó en la cama, tenía una herida en su pierna. Niña, —¡Me duele!, (llora) ¡Mamá!— Ernesto, —¡Sergio, hijo!, ¿Qué pasó?— Sergio, —Abigail es muy terca, le dije que no vaya, ese gato es muy travieso— Nora, —Hija, te voy a curar, pero haz caso a tu hermano, él te va cuidar—(amorosa) Abigail, —¡No, no!, Sergio quiere mandarme— Ernesto, —(sonríe) Ya me imagino de grande, nuestros hijos— Nora, —(sonríe) Si amor, eso pasa porque tú la consiente a sus travesuras— Ernesto, —¡No!, yo protejo, consiento a mis dos hijos— Nora, —Si lo sé, no te vayas amor, mañana tengo que viajar— Ernesto, —Verdad el matrimonio de Patricia Borgia, tu prima— Nora, —Por eso, ya le prometí— Ernesto, —Si no voy a poder llegar, mi padre me mata, peor que soy militar— Nora, —Ernesto Cáceres Jaramillo, se queda o se va— Ernesto, —Nora Prado Borgia, sabes bien que mi padre está mal de salud— Nora, —Ya me diste en el punto, mejor termino de limpiar a Abigail— Ernesto, —Brian, mañana saca un pasaje para la señora— Sergio, —Mamá, yo también quiero ir— Ernesto, —Mejor saca tres— Nora, —Ya tengo compañía, anda con cuidado, mi vida— Ernesto, —Venga hijos, papá lo va a extrañar y traerá muchos regalos— Nora, —Ya comenzó, a consentir a sus amores, amor— Ernesto, —Lo dejaré cuando me des el tercer hijo o hija— Nora, —Suficiente son dos, además te amamos— Ernesto, —Y yo a ti, a nuestros bebés, bueno me voy, Brian por favor cuida a mi familia— Mayordomo, —Si señor eso haré, buen viaje— Ernesto, —Muchas gracias— Nora, —Querido te voy a extrañar— Ernesto, —Volvere en dos días y te daré alcance en la provincia— Nora, —Ojala amor, te amo— Nora lo abrazo y beso a su esposo, los niños abrazaron a su padre, y así Ernesto se fue de viaje al extranjero. El viaje a Provincia. Nora Prado es la esposa de Ernesto Cáceres justo hoy su marido no se encuentra en el país, se había ido a otro país por su negocio y también por ser de servicio de la marina. Y lamentablemente ella viajará mañana a la provincia a ver a su prima. Mayordomo, —Señora mejor no vayan— Nora, —Brian, se que has trabajado con nosotros desde que yo era muy joven, pero sabes cómo es mi prima— Mayordomo, —Si señora, saludé a su prima Patricia de mi parte— Nora, —Gracias por la ayuda, bueno vamos Sergio y Abigail— Mayordomo, —Vaya con mucho cuidado, y cuide a los bebés— Nora, —Eso haré, me iré sino que perderé el bus— Mayordomo, —Debe ser temprano, pero ya la vista me falla— Nora, —No te preocupes, en total estoy yendo dos días antes de la gran boda— Mayordomo, —Cuidese señora y a los bebés— Nora, —Bueno me voy y gracias Brian— Así la familia Cáceres se fueron de viaje, aunque como el mayordomo no quería que se vaya. Así viajo aunque el bus no le llevo a la ruta indicada tenía que bajarse y tomar otro bus. En el bus. Aún estaba estacionado, había llegado a la justa para abordar y así ir a la provincia para la boda de su prima. Señor, —Ultima llamada para la salida— Nora, —¡Espere, por favor!— Señor, —¡Apure, señora!, llegué ya— Nora corre con sus hijos y el carrito que lleva sus maletas y justo le da alcance al último bus. Nora, —Gracias por esperar— Señor, —¡Huy señora!, debió avisar que tenía hijos, y no le hubiera apurado— Nora, —No se preocupe— Sergio, —Ya estoy cansado mamá— Abigail, —¡Tengo sueño!— Así subieron al bus y que salió rumbo a provincia para así tomar otro más y viajar a Arequipa. La provincia Ayacucho. Señor, —Ultimo paradero— Nora, —Hijos bajemos aquí, ya tomemos otro bus— Señor, —Señora le aconsejo que mejor, vaya a hospedar y mañana salga a temprana horas— Nora, —Gracias, pero me podría indicar por dónde tomo el otro bus— Señor, —Aqui le ayudara, vaya al estacionamiento ahí le dirá dónde es— Nora, —Muchas gracias— Cuando bajo de aquel bus, y le indicaron la dirección había notado que hay dos hombres que le siguen a ella, justo está aún con sus hijos a su lado, Sergio y Abigail temia por ellos dos. Camino para ir a la estación de bus para subir en una de ella, pero hasta que en una calle volteo para ir rápido, con sus hijos así defenderse de los sospechosos aún le siguen esos, hasta que se paró lo bueno que ella sabe artes marciales por la educación que recibió en el servicio militar. Nora, —Haber ustedes dos, ¿Por qué me sigue?— Hombre, —Señora, mejor cállese y entregue sus pertenencias— Hombre 2, —En está provincia es muy peligrosa, jajaja jajaja, piense en sus niños— Pero Nora no es una mujer de tener miedo solo está así por sus dos hijos menores, entonces se volteó y le dió la mano de Abigail a Sergio. Nora, —Se equivoca conmigo, venga— Hombre, —Juro que te lo advertir vamos—(saca un punzante de arma blanca) Hombre 2, —Ademas me gustó esa cartera para mi novia, te lo voy a quitar— Ambos niños estaban tan asustados de ver qué su madre peleaba con esos dos hombres peligrosos, aunque Nora es buena en arte marciales, pero lamentablemente Sergio suelta la mano de su hermana Abigail. Además fue Abigail que tanto luchaba con Sergio que la suelte quería ir a lado de su mamá, fue en ese instante que Sergio no miró a la bebé por dónde se fue, solo sintió y vio la escena de mamá. Nora, —Hijo, no suelte a tu hermana—(pelea con los sospechosos) Abigail, —¡Mamá!, ven—(llora) Sergio, —Hermana, ven aquí, ¡Por favor!—(su pequeña voz no ayudaba) —Hermana, ¿Dónde estás?—(asustado) Hombre, —Vamonos esa mujer es difícil— Hombre 2, —¡Maldición!, maldita—(se va corriendo) Nora, —Malditos cobardes—(muy molesta) Cuando Nora se estaba defendiendo de esas personas que lo querían secuestrar o robar, lo bueno es que ella es una excelente pelea por la carrera que estudió en su juventud.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR