Kira recordó lo que le dijeron cuando estuvo en el único campamento al que su madre le permitió ir. Le dijeron que cuando estuviera perdida, no podía continuar caminando, o se adentraría más al bosque. Algunas personas decían que el bosque engullía, y cuando menos lo imaginara, estaba por completo enterrada en la profundidad, sin escape, como si entrara en un agujero n***o. Kira cerró los ojos, respiró lento y dejó que su corazón se asentara. Asustada no encontraría la salida, y aunque fue una terrible idea seguir a Roca a un bosque que desconocía, lo hizo porque no quiso quedarse sola, y estaba sola en ese momento, aterrada y nerviosa. —Concéntrate, Kira. Tú puedes —se animó para no perder la cordura—. Solo es un bosque. Fuiste niña exploradora por cuatro días. Puedes con esto, con más,

