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1064 Palabras
Recuerdo ese maldito día como si fuera ayer, y las cosas que pasaron después duelen todavía. Espero en la iglesia con mi hermoso vestido de novia sobre mi piel, lista para casarme para unir mi vida a la suya, pasan los minutos y después las horas y no llega, miro a sus padres que niegan, su padre está furioso, todos le marcan y no contesta, una joven entra con una nota en sus manos y me la da. Adiós Raquel. Salgo de la iglesia al leer la nota, me voy despeinando en el camino tiro el velo y lo que sujeta mi cabello, al llegar a la fuente que está frente a la iglesia doy un grito de dolor absoluto. Parpadeo ante el recuerdo, y mejor me concentro en lo que estoy haciendo, hago los reportes del mes, las ganas de ir al baño me llegan y me levanto para ir, duro unos minutos y cuando regreso hay una rosa a la mitad del escritorio, sin ninguna nota solo la rosa. Me extraña pero no dure tanto en el baño pero admito que me gusto el detalle. El elevador se abre para una niña rubia con ojos color ámbar y una señora de algunos cuarenta y tantos su cabello es n***o y su piel es como la de mi jefe. Claro es su madre. -¿Está Harry?-pregunta la niña. -Sí, ¿gustas que le hable?-asiente con una sonrisa. Me levanto de la silla y toco la puerta me dice que pase y aviso que su familia vino a verlo después me pide que los deje pasar, la niña entra antes de que diga una palabra. Sigo en la computadora, cuando mi teléfono suena. -Hola Rick-digo con algo de emoción. -Hola Rocky ¿podemos vernos?-en unos minutos es mi hora de comer. -Seguro, ¿en dónde? Me da la dirección y me pide que me vaya en taxi que él lo paga, aviso que me voy a comer y salgo a la dirección que me dio Rick. Llego al restaurante que es algo lujoso pero es uno de los que él acostumbra, entro y lo veo sentado tomando una copa de vino tinto. -Hola preciosa-me da un beso en la mejilla cuando llego a él. -¿Para qué me llamaste?-pregunto al sentarme-No me llamas en vano. -¿No puedo llamar a mi prima para verla?-niego-me conoces bien en ese caso. -¿Qué necesitas Rick?-sonríe y vuelve a beber de la copa. -¿Te gustaría ir a una cena conmigo?-el mesero llega pide la orden antes de que le conteste. -¿No tienes a quien más pedírselo?-pregunto después de que el mesero se fuera. -No tengo, quiero que vayas conmigo que tiene de malo-hace una mueca como Niño. -Tengo que cuidar a Samuel-soy sincera. -¿No lo puede cuidar su padre?-bufa. -Sabes que cuando se va con sus amigos me toca a mí. -Eres su tía no su niñera-eso ya lo sé-. Te dije que ese hijo de puta te iba a molestar con eso. -No me molesta cuidar a Samuel-digo con cara de pocos amigos-me molesta que no lo cuide. -Te propongo algo en ese caso-se endereza en su asiento-contrató una niñera que lo cuide esa noche. -Rick, no me gusta dejar a Sam con desconocidos-toma a la copa de vino. -Estará en mi casa y la niñera yo la conozco estará bien te lo aseguro-insiste-Por favor. Solo será esa noche y al día siguiente es tu día libre. -Prometes que Samuel estará bien-asiente con una sonrisa-. Esta bien voy-casi brinca en su lugar-. Pero me comprarás un vestido porque no tengo. Saca su cartera, y pone sobre la mesa cinco billetes de cien dólares. -Listo. -Tan poco-lo voy a hacer enojar pero él tiene la culpa-ni para el vestido. -Vamos muñeca... Te detesto-cambia el dinero por la tarjeta de crédito-solo mil. -Perfecto y tomo lo del taxi-rueda los ojos con una sonrisa. Me deja en mi trabajo y me despido de él se va cuando yo entro al edificio, vuelvo a subir a mi lugar, mañana iré a comprar mi nuevo vestido y algunas cosas que necesito. A las nueve ya estoy bajando en el ascensor con la rosa en la mano. ¿Quién me la dio? ¿Quién puede tener este detalle conmigo? Salgo del ascensor seguida de mi jefe, el detalle de todas las noches de su parte es abrirme la puerta y el cual siempre tomo, pero hoy llevo las intrigas de la rosa. -Te vas a caer por ver la rosa-levantó la vista y ahí esta de nuevo como hace una semana. Doy la vuelta y me voy por donde se va mi jefe, la vez pasada me ayudo pero no creo que hoy sea la excepción, escucho los pasos de Logan de tras mío y apresuro un poco el paso, llego a la avenida no puedo creer que me esté siguiendo. Un taxi pasa le hago la parada, se detiene frente a mí y subo de inmediato, le doy la dirección y avanza sin tardar. Suspiro aliviada de que lo hayamos dejado atrás. =========================== Un vestido rojo llama mi atención y la señorita que me atiende casi se desmaya al verlo en mí puesto. -Se le ve fabuloso-exclama sonriendo-y es un diseño único. Resalta mi figura hasta la cintura el escote es abierto hasta la espalda baja terminando en pico, de enfrente es ajustado al busto y resalta mis pechos a la perfección en un escote ni tan revelador ni tan ocultador, es perfecto. -Por favor dígame qué no pasa de mil dólares-la señorita sonríe y niega. -Cuesta setecientos dólares-ni que pensarlo. Lo compro sin pensarlo dos veces, pregunto por tacones y me muestra unos cuantos y termino con unos negros altos, casi me excedo pero si me paso no dirá nada. Me regreso a mi casa y cuelgo el vestido en un lugar que no se va a arrugar por mientras. =========================== -Perdón busco a mi prima no la ha visto-me río como tonta por su comentario. -Ya deja de verme así-le sonrío. -No me esperaba a una reina-me da un abrazo-. Hora de irnos Raquel, hoy no te dire Rocky no le hace honor a tu vestido. En menos de una hora ya estamos en la reunión y varias miradas caen en nosotros bueno en mí. Será una larga noche.
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