JORDAN El timbre en la puerta de mi departamento empieza a sonar y debo cortar la llamada. Camino hasta el estrecho pasillo que da al pequeño vestíbulo y me acerco a la puerta. -¿Alguien... Está golpeando? La voz de Natasha hace eco desde el dormitorio. Me vuelvo hacia ella y le dedico una de esas miradas que la ponen de cabeza gacha. Últimamente no venimos llevándonos muy bien. Estuvo desafiándome mientras le quedó una pizca de coraje. Se ha puesto en mi contra defendiendo al malnacido de Henderson y yo... Entonces me descargo. Me descargo de una forma violenta, sádica y placentera. Al fin y al cabo es su culpa. Si sólo se dedicara a coger, que es para lo único que sirve, no tendría que llenar su lindo, pequeño y traicionero rostro de cardenales. -Jordan... ¿Jordan, quién e

