NICOLAS Con el pasaporte en una mano y los deditos de Madison en la otra voy caminando por la sala de embarque mientras Charlotte termina de hacer el check in y habla por teléfono. Los muchachos andan en las de ellos. Sacándose selfies y riéndose. —¿Jean? —Madi suelta mi mano y sacude mi blazer con ahínco. —¿Qué pasa princesa? —Cuando le dé a Lola a las azafatas... ¿En dónde la van a poner? ¿Irá en los asientos con nosotros? Su mirada denota curiosidad y desconfianza. A su costado, la caja de viaje de osa blanca, que está disfrazada de Lady Gaga y usando los lentes de sol no para de emitir ronroneos.  —No lo sé... Creo que van a su sector especial para mascotas —contesto retirando un mechón de su frente. —Cuando vinimos a Seattle en el avión Lola no viajó conmigo. Christ

