WASHINGTON Después de esa llamada todo se había convertido en un gran caos. Evan había llamado a las aerolíneas buscando un boleto para esa misma noche hasta que lo había conseguido cerca de las cuatro de la mañana. Abby ni siquiera pudo dormir durante el vuelo, estaba sumamente preocupada recordando lo mal que Matt la pasaba cada vez que tenía una recaída. Ella quería pensar que como la mayoría de las veces anteriores su hermano sería fuerte y podría superarlo, quería que lo superara. Ahora lo único que necesitaba era que fuera fuerte. Aterrizaron en Washington un par de horas después, pues por suerte el vuelo había sido más rápido que al entrar al país. Evan envió a su chofer a casa con las maletas y ambos se dirigieron al hospital en cuanto bajaron del avión. La pareja se tuvo qu

