WASHINGTON Una nota decoraba todos los periódicos aquella mañana en Washington DC. La nota que aparecía había escandalizado a la prensa y a medio Estados Unidos, cuando se anunció que un extremista político atentó contra la vida del candidato al senado por parte del partido Demócrata. Una bala salió disparada de una Beretta M9, pero para la buena suerte de Evan, el tirador tenía mala puntería y antes de que pudiera volver a intentarlo, ya tenía a un m*****o de la seguridad privada sobre él para evitar que disparara de nuevo. El arma terminó en el suelo y eso bastó para que la conferencia de prensa terminara de una manera escandalosa, para la buena suerte de Evan, aunque el susto que le causó, no lo quitó nadie. —Sé que Evan sigue pálido, señora Harrison, pero no tiene ni idea la buena

