WASHINGTON —Me siento mejor, creo que puedo comer un emparedado con mucha crema de maní, tal vez uno de muchas capas como si fuera una enorme torre. Uno con mucho relleno. —No, aun no puede comer eso, aunque suene delicioso, es demasiado grasoso, no es bueno para tu salud, Matt. Debes ser más paciente. En cuanto la doctora diga qué puedes comer algo más delicioso que lo que comes ahora, prometo cocinarlo para tí. Matt frunció el rostro cuando su hermana dijo “mas delicioso”, no había nada de delicioso en la comida que le habían dado después de la cirugía, de hecho, sabía horrible- —Eso no es comida. —¡Matthew!—exclamó para después sonreír en dirección a la enfermera de forma apenada. Su hermano tenía que ser consciente de que no debía ser irrespetuoso—. Lo siento, mucho. —No hay

