Tamara había ido directamente a casa a empacar sus cosas. Despertó suavemente a Grillo y le contó sobre su cita con Igor: cómo había dejado a Jelena y cómo él había comprado un anillo. Grillo se incorporó en la cama y encendió la luz auxiliar. Tamara negó con la cabeza y él la miró confundido. —Voy a irme. —Entonces te vas porque vas a casarte con él. —No, todo lo contrario, Grillo. Me voy porque no sé si dependo de ti o te amo. Y le he dicho que no a Igor porque no quiero vivir sin ti —reconoce. Grillo la ve confundido. —Me amas, pero te vas. —Voy a quedarme en un hotel. Mañana buscaré un lugar para alquilar, y si en unos meses nos damos cuenta de que queremos darnos una oportunidad, nos la voy a dar con todo el corazón, porque creo que eres el amor de mi vida. Pero no voy a ser tu

