Son las tres de la mañana y aun no me puedo dormir, tener a Aiden tan cerca no ayuda, su respiracion choca contra mi cuello dandome escalofrios, me doy vuelta lentamente y lo miro, su piel brillaba con la luz de la luna, parecia un angel, uno de esos que sabes que te llevaran derecho al infierno, no aguante mas y le empece a dejar un caminito de besos humedos en su cuello, de forma un poco torpe debido a mi nerviosismo, gruño un poco pero seguia dormido, segui y acariciaba su pelo con suma delicadeza, era impresionante lo que este chico podia llegar a causar en mi y las cosas que me hacia hacer sin siquiera pedirmelo, solo, lo hacia __Si sigues no podre parar__dijo sin abrir los ojos, susurrando con voz ronca, me sonroje __No quiero que lo hagas__ dije susurrando en su oido, abrio los oj

