Al llegar a la casa del ojos de gato, la música se escapaba por las ventanas y vibraba hasta el buzón. Era bastante grande y tenía un jardín amplio, seguimos a los chicos y nos dieron un par de vasos de "cerveza" al entrar. No sabía que era lo servido en el vaso desechable, lo probé y era un poco amargo, pero estaba bastante frío, me lo tomé en varios sorbos porque moría de sed. Habían parejas besándose en los sofás y en el pasillo que daba a la cocina, los miré con cierta repulsión... No parecían controlarse. ¿Dónde quedaba el pudor y la decencia? Yo no haría algo así. Le dije a Ari que no nos separáramos y a duras penas me escuchó, la música era muy fuerte y la cantidad de gente que había también aturdía. Pasaron varios chicos repartiendo vasos del misterioso líquido, me dieron uno y c

