(Bueno no les haré tan larga la historia de cómo Samuel apareció una vez más en nuestras vidas siendo que él es mayor que yo al igual que Martín,
Con el tiempo se fue ganando mi cariño pero sabía que no debía hacerle daño porque no podía con una carga que no era suya, mi embarazo no se notaba tanto, se podría decir que ni yo me miraba embarazada
Samuel se fue metiendo poco a poco en mi vida, sin poder sacar de mi mente al hombre que amaba, los días pasaron y sus detalles eran más grandiosos, a pesar de que no podía amarlo le fui tomando mucho cariño hasta que se llegó el día que tanto había esperado él)
Samuel.- Amor, sólo quiero que sepas que te amo y que dejé atrás todo por ti
Ana.- Eso es lindo de tu parte, no debiste hacerlo jejeje
(Tomó mis manos y las llevó junto a su pecho, para ser exactos a la altura de su corazón)
Samuel.- Mira como está latiendo por ti, lo sientes amor?
(Dijo esas palabras y que me da un beso, la verdad quería intentarlo también pero había algo que me detenía aparte del amor que sentía por Martín, era mi embarazo no quería que él se ilusionara
Su beso me hizo olvidar mi embarazo, olvidar por un momento a Martín su beso fue tan apasionado y lleno de amor, que esa niña tímida que era no supo cómo responder, sólo cerré mis ojos y me dejé llevar por el momento, también deseaba estar con él.
Tal vez era por el cariño que le estaba tomando después de todos esos días en que me llenó de detalles y tantas cosas lindas, y él siguió al ver que me dejé llevar, siguió besando mis labios, lo miraba tímidamente y él sonreía)
Samuel.- Amor, si no quieres hacerlo te entiendo, no te obligaré a que lo hagas,
(No respondí nada sólo le hice ver que estaba decidida a estar con él, que estaba decidida a olvidarme un momento de todo lo que había pasado tiempo atrás y que quería disfrutar de ese momento tan "especial"
Así que prosiguió a seguir besando mis labios en su mirada se notaba un deseo pero ese deseo era más de amor a sólo de sexo, tomé con mis manos su cabeza para empezar a acariciarlo "torpemente" porque aunque no me lo crean aún era tímida, lo que había pasado con Martín aquellas veces era inocente
Bueno, bueno regreso a lo que estaba, Samuel me besaba con una pasión tan grande, sus manos acariciaban mis mejillas, su boca empezó a bajar un poco hasta llegar a mi cuello donde empezó a besar, me daba pequeñas mordiditas que se sentían geniales
Sus mano derecha bajó despacio hasta llegar a mis pechos que para ese momento sólo Martín había tenido la oportunidad de tocarlos, bueno hablando de hombres, suspiré al sentir su mano sobre de ellos, empezó a quitar un botón)
Samuel.- ¿Puedo?
(Sólo di confirmación con mi cabeza, al hacerle saber eso, me fue quitando botón por botón sin desesperarse hasta que mis pechos quedaron a su completa disponibilidad, sólo ese bra era el impedimento para él y ellos estar juntos
Al verlos pude ver como sus ojos se hicieron grandes al tenerlos por fin delante de él, sentí sus labios en mis pechos, los mordía un poco y de la nada bajó mi bra sin quitarlo, sentía como su lengua recorría todo el ancho de ellos, como se detenía un momento en mis pezones y los succionaba un poco, me estaba gustando y me dejaba llevar por lo que él me hacía sin decirle nada
Besó una vez más mis labios y miró mis ojos, después bajó lentamente hasta mis pechos para darles unas últimas lamidas para seguir bajando sobre mi cuerpo hasta llegar a mi pantalón que al desabrocharlo me miró una vez más con una mirada como si fuese ganado la lotería etc, bajó mi pantalón y ante él quedó mi v****a que ya estaba mojada por las caricias que estaba recibiendo
Olió mi sexo, mirarlo como se mordía los labios al saborearse)
Ana.- Toda tuya amor, soy tuya
(¿De dónde me salieron esas palabras? La verdad no sé, sólo supe en ese momento que tenía que hacerlo, al decirle eso, con sus dedos hizo a un lado mi pequeña ropa interior, y olió más de cerca mi v****a, su lengua empezaba a jugar con ella y esa sensación al sentirla como por arte de magia se abrieron un poco más mis piernas para que se deleitara todo lo que quisiera, era su momento y tenía que recompensarlo por todo lo lindo que se había portado conmigo
Su lengua era genial, sus dedos entraban un poco sólo poquito en mi v****a mientras con su lengua seguía lamiéndome todo, jugaba con mi clítoris, sus dedos no dejaban de entrar y salir, la sensación era grande y me estaba dejando llevar por sus caricias
Como pude me fui a sentar en la orilla de la cama para quitarme por completo el pantalón y quedar completamente desnuda para él y nadie más, se hincó y puso su cabeza entre mis piernas para acomodarlas sobre sus hombros y tener una mejor vista y poder jugar mejor con mi vagina
No recuerdo el tiempo que estuvo lamiendo mi sexo. Pero fue el tiempo preciso para que mi pasión se elevara y él supo lo que pasaba, pero quería mirarlo, seguía con su ropa puesta y tuve que actuar también, nos pusimos de pie
Yo con miedo porque sería el segundo hombre en mi vida, le fui quitando su playera para dejar su pecho desnudo ante mi y le daba besitos tiernos, él miró que no tenía mucha experiencia en eso y le ayudó con su pantalón para dejar sólo su bóxer que al darle un vistazo pude notar su erección, me dio miedo jejeje y él me consentía en todo, bajó mi mano con su mano hasta tocar su m*****o que estaba duro, metió mi mano dentro de su boxer para que pudiera tocarlo y sentirlo.
Estuvo unos minutos así hasta que se lo quitó al irlo bajando "saltó" ese m*****o que estaba siendo ahorcado por ese bóxer, debo reconocer que al verlo me sorprendí. No era enorme ni nada de eso, si no que estaba completamente lubricado)
Samuel.- ¿Quieres probarlo amor? Anda, si no te gusta dejas de hacerlo ok?
(Ya no era virgen pero mi inexperiencia y timidez demostraban lo contrario y pues que podían esperar de una niña a esa edad en esos tiempos, si más no recuerdo creo que estaba por cumplir los 18, bueno pues el caso es que accedí con nervios y todo lo tomé entre mis manos, y quise demostrar experiencia pero me fue imposible, lo metí en mi boca poco a poco como no era muy grande, cupo por completo en mi boca, con mis labios apretaba ese glande y a la vez succionaba haciendo que él gimiera, pero ante mi inocencia entre comillas, debes en cuando mis dientes raspaban su m*****o y hacía que se hiciera para atrás)
Ana.- Perdón, perdón, no era mi intención
Samuel.- No te preocupes amor, todo está bien ok? Ya irás aprendiendo con el paso del tiempo, no te preocupes que yo te comprendo
Continuará...