Fernando se está desesperando cuando no la puede localizar, se mueve entre los invitados buscándola, trata de disimular su desesperación, cuando esta por salir del lugar, la mira hablar con alguien, se apresura a llegar a ella en eso, mira que con quien ella esta su fantasma del pasado, él sabe que ese hombre es astuto y malvado. —Cariño, te buscaba. —Fernando dice amablemente para que él le escuche. —Disculpe, señor de la Cuesta, solo la secuestre unos minutos a su bella esposa, quería saber de mi amigo Rodolfo, que tengo tiempo de no verle. —Él está bien un poco indispuesto, pero bien —Me alegra escuchar eso, cuídate preciosa. —Se despide con un beso en la mano de ella, Fernando esta que estalla por el cinismo de ese hombre. —¿Qué te dijo? —Me hizo preguntas de ti, no te preocupes

