Keyla —Me divertía bastante escuchar como gritaba de dolor, como pedía a gritos que parara. —N-no sigas... El continúa. —Como su madre gritaba desde la habitación en donde la encerraba. Disfrutaba mucho verlos sufrir a ambos. —No, basta. Imploro. —Para lo único que sirvió ese niño fue para darme diversión, claro eso terminó cuando se hizo un adolescente. —No más, por favor no más. Ruego, llorando sin parar. —¿Que no siga?, querida pero si recién empezó la charla. Sonríe sinicamente. —Esto no hizo más que comenzar. Y así mi tortura duró días, creo que ya son semanas, no se ya no tengo conciencia del tiempo y fecha. ### Owen Pasaron exactamente cuatro semanas dónde la busqué desesperadamente, dónde no he dormido. Semanas en las que llore sentado en el suelo del baño, llorand

