Keyla
Empezamos a caminar hasta la puerta.
—¿Qué tal el camino hasta aquí?— me pregunta mientras caminamos.
Suelto un pequeño suspiro.
—Intento convencerme de que cambie de opinión —me acomodo mejor la mi mochila en el hombro.
—Ella no lo hace con malas intenciones —me da una mirada.
—Si lo se, pero no puede pedirme que renuncie a mis sueños.
Esto es difícil para ella, pero tiene que entenderme.
—Ya veras que mas adelante cambiara de opinión —me da una sonrisa— solo deja que se acostumbre.
Asiento con mi cabeza. Rachel tiene razón, solo es cuestión de que se acostumbre. Esto es bueno para ambas, ella volverá a rehacer su vida y yo estaré cumpliendo mis sueños.
—Tienes razón, solo es cuestión de tiempo.
Ella me guiña un ojo.
—Ahora te presentaré a mis nuevos amigos—dice ella feliz como siempre.
Le sonrío asintiendo con la cabeza.
No me sorprende que Rachel ya tenga amigos, ella es muy sociable hasta puedo decir que lo es por las dos. Yo prefiero pasarla en el que era mi cuarto leyendo novelas que terminen con mi poca estabilidad emocional y mental.
—Oh mira son ellos—dice señalando un grupo y caminamos hasta ellos.
Cuando nos acercamos al grupo sólo puedo decir que se me hace familiar Esteban el novio de mi amiga, ella me ha mandado cientos de fotos de el, la pobre está muy enamorada.
Luego está una chica con el pelo rosa, un chico castaño es algo bajito debo decir y después está un chico rubio es muy alto debe medir 1,90 por ahí.
—Chicos ya llegó—dice dando pequeños aplausos feliz, alguna veces su felicidad me irrita.
—Hola keyla, soy Esteban—me sonríe, vaya que en persona es mas lindo, su color de pelo es castaño y lo lleva un poco largo, con ojos marrones y una linda sonrisa.
Le regaló una pequeña sonrisa.
—Un gusto, soy Renata—dice la chica de pelo rosa, le sonrió.
La chicas es muy linda, su piel es blanca, sus ojos son verdosos y es un poco mas alta que yo. Su color de pelo me gusta mucho, el cabello es largo, lo lleva por debajo de los hombros.
—Hola bonita, me presento soy Lucas—es el chico bajito quien se presenta guiñándome un ojo.
Río, Ya me cae bien.
El tiene la piel un poco mas morena, sus ojos son marrones. El chico es bastante atractivo.
—Ya empiezas con tus payasadas—le dice Esteban rodando los ojos
—Es normal de el—habla el chico rubio—por cierto, soy Owen—me mira y me sonríe.
Wow, olviden la sonrisa del novio de mi amiga, la de este chico es muy hermosa.
Yo diría que perfecta
Habla una pequeña vos en mi cabeza y tiene razón.
Sus ojos son de un color azul muy lindos, su cabello de arriba esta largo y de los costado esta mas corto, es de color rubio con algunas mechas doradas.
—H-hola a todos —digo un poco atontada—un gusto de conocerlos.
—Bien bien una vez pasada las presentaciones, tenemos que llevarte al cuarto a dejar las cosas—dice Rachel pasando su brazo por encima de mis hombros.
—Yo te llevo al cuarto si quieres— habla coquetamente Lucas.
—No te hagas ilusiones, ella tiene novio—le contesta mi amiga.
Todos reímos menos el pobre Lucas y Owen, este ultimo me mira fijamente, con una mirada seria.
Miro rápidamente al suelo un poco intimidado por su mirada.
—Y-yo tengo que ir a buscar los horarios de mis clases primero.
Nunca en mi vida una mirada me intimido tanto como lo está siendo la de ese chico.
—Nosotras te llevamos las cosas al cuarto si quieres—Habla Renata amablemente.
—Esta bien, gracias—sonrió—nos vemos.
Digo y empiezo a caminar hasta la dirección.
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Luego de pedir mis horarios me encaminó hasta mi nueva habitación.
Este lugar es enorme la verdad, creo que ya me perdí como unas diez veces.
Cuando al fin puedo llegar, entro al cuarto.
—Tardaste mucho—dice Rachel acostada en su cama.
—Si lo se, es que me perdí—digo para sentarme en la silla del escritorio —este lugar parece un laberinto
—Sii—se levanta—mi primer día me perdí, no tenía idea de donde carajos estaba la habitación y la dirección.
Reímos, por suerte yo tuve a Rachel quien me ayudara, por que en éstos momentos estaría pérdida aún.
—Oye, iremos aún bar que está cerca de aquí esta noche —o no, acabo de llegar y ya empezamos—¿quieres ir con nosotros?
—A penas llegue, Rachel ¿y ya quieres salir?—me levanto de la silla y camino hasta mis maletas.
—O no, no, no—dice mirándome y camina hasta donde estoy yo—Keyla no viniste hasta aquí para sólo estar encerrada, tienes que salir y es lo que harás está noche.
Ruedo los ojos.
—Bien sólo saldré por hoy—digo resignada.
—Si, si, si —dice para luego darme un pequeño abrazo y tirarse en la que será mi cama.
Río negando con la cabeza.
—¿Qué tal te cayeron los chicos? — me pregunta mientras se acomoda mejor en mi cama.
Empiezo a sacar la ropa de las maletas y las guardo en el ropero que me indica mi amiga, lo bueno es que tengo uno para mi sola, por que la verdad que tengo bastante ropa.
—Me cayeron bien, Lucas es muy gracioso —río.
Mi amiga rueda los ojos.
—Ese chico le falta medio cerebro —reímos — pero es un buen chico.
A mi mente llega Owen, su mirada en mi, un pequeño escalofrío me recorre por todo el cuerpo. Ese chico me dio mucha intriga.
Después de guardar la ropa, voy poniendo mis cosas en mi mesita de noche.
—Volviste a sufrir algún... bueno ya sabes—dice Rachel luego de un largo silencio.
—No desde la última vez —digo, suelto un suspiró—pero el doctor y la psicóloga me recomendaron que siguiese el tratamiento con las pastillas.
Recordar esas veces en las que tuve las recaídas me genera un escalofrío, pero las que más me afectan son los recuerdos de niña.
—¿Y las estas tomando?—me mira.
No contesto, solo me dedico a mirar mis manos incomoda.
Odio que siempre pregunten lo mismo, no necesito que se preocupen tanto por mí.
Ella parece notar mi incomodidad.
—Deberíamos irnos arreglando para ir esta noche—sugiere.
—Si—sonrió un poco.
Una vez que termine de arreglarme me miro al espejo, no estoy tan mal, voy vestida con unos Jean negros, una blusa de mangas 3/4 blanca, una chaqueta negra y unos borcegos.
Mi cabello me llega hasta un poco más arriba de los hombros y es de un color n***o, como el de mi progenitor y que gracias a dios sólo saque eso igual a el, pero los ojos, como ya dije son los mismo de mi madre.
Mi autoestima siempre está subiendo y bajando, cuando estoy en los días en los que me siento insegura de mi misma me miro en el espejo, como me lo recomendó mi psicóloga, y miro que es lo que no me gusta de mi y empiezo a tratar de mentalizarme que ellos no están ahí. Funciona las mayorías de las veces.
—Wow, estas preciosa—dice Rachel mirándome con una sonrisa.
—Gracias Rach, tu igual— sonrió.
Rach, es en la forma que la llamo cariñosamente.
—Bien, vámonos hasta la puerta de la entrada—dice agarrando su pequeña cartera—los chicos y Renata no esperan ahí.
Yo simplemente agarró el poco dinero que tengo en éstos momentos y el teléfono, pero antes le envió un mensaje a Landon.
Holaa, se que es tarde ya pero te quería decir que ya llegue. :)
Te extraño y espero que el trabajo no allá sido pesado hoy.
Te quiero mucho. ??
Aún siento que no estoy lista para decirle el famoso "Te amo", el ya muchas veces me reprocho el hecho de que no se lo diga, fue motivos de pelea muchas veces, pero el tiene que entender que aún no estoy lista. Esa palabra es muy fuerte y no a cualquiera se la dedica y el momento perfecto será cuando sienta que es necesario.
—Vamos—dice mi amiga llamando mi atención y nos vamos de una vez.
Vamos a pasarla bien en mi primera noche aquí.