Podría decir que el tiempo sin ti, no ha sido una tortura, pero hace días deje de sentir, supongo que después de tanto agonizar, por fin he muerto, respiro y me muevo, pero he muerto contigo.
─Ha pasado más tiempo en el hospital de lo que debería, ya es hora de sacarla del hospital. Mi hija está perdiendo la cordura aquí encerrada entre estas cuatro paredes. ─impotente reniega John, mirando por una rendija de la puerta.
─Anton saldrá en unos días, no sé a dónde la llevará, pero después de todo lo que pasó y cómo pasó, es mejor si nosotros no lo sabemos. Lo que sea que se pueda hacer para mantener a salvo a ella y a mi nieto, se hará. ─enfático insiste Marco.
─Yo iré con mi hija, no pienso dejarla sola en ningún momento. ─insiste John ante la declaración de Marco.
─No. ─interviene Anton, saliendo de la habitación acompañado de Diana. ─pronto me darán el alta, y me iré con mi cuñada. La mantendré a salvo, no dejaré que nada ni nadie la lastime. ─mira a John. ─llevarlo con nosotros representaría un riesgo, no solo para mi cuñada y mi sobrino, sino también para usted. ─Advierte enfático y decidido.
─Planean que deje a mi hija irse lejos de mí, ¡¡Así!! ─enfurece. ─Es de mi única hija, y mi único nieto de lo que hablamos. ─enfurece cada vez más, señalando la puerta de la habitación. ─¡Estás loco!. Yo iré con ella. ¡Es mi hija!, ¡es mi nieto!. ─estalla furioso.
En este punto, todos, o la mayoría se sienten frustrados por lo que sucede con Evelyn, todos quieren ayudar y al no poder, se sienten impotentes.
─Gritar y discutir fuera de su habitación no le hace bien a nadie. ─interviene Jenko.
─Creí que nadie se iría hasta que Jack despierte y hacerle el memorial a Alejandro. ─se incluye también Alana.
Todos han permanecido en el hospital sin restricción alguna, la investigación de la explosión, el secuestro y todo lo que pasó aún sigue vigente, pero poco se habla de ello.
─No dijiste nada de irte con ella. ─murmura Diana, su mirada de decepción habla por sí sola, era bastante obvio que Anton no había hablado con ella nada al respecto.
─Diana... ─se voltea Anton, pero ella retrocede con sutileza. ─solo dame un... ─intenta acercarse pero ella retrocede lo suficiente y de manera tan sutil que solo Anton nota que se va a paso acelerado, seguirla en ese momento sería un error, así que le da su espacio.
─Yo creo, que sin importar la decisión que tomen, deben hablar con ella primero. ─dice Cristian acercándose al círculo que han formado entorno al tema, con cierto recelo, pese a la insistencia de Leo, de no hacerlo.
─Él tiene razón. ─señala Alana. ─todos hablan de irse, salir de aquí, pero...
─¿Quién irá, y donde? ─pregunta Dorian acercándose a ellos, mientras Regina los ve desde la puerta de la habitación de él.
─Anton piensa llevarse a Evelyn de la ciudad, solo ellos dos, no quiere decir a donde o que nadie más vaya con ellos. ─dice Leo con la confianza de siempre. Claramente no está de acuerdo, y lo hace saber a su manera. (su tono)
─¡¿Qué?! ─se acerca él a Anton muy molesto. ─No puedes alejarla de su padre, su familia, sus amigos, y...
─Mi hija no irá a ningún lado, nadie va a llevarla a ningun lado. No voy a permitirlo. ─insiste furioso John. ─Ella se quedará, la cuidaremos entre todos. No hay lugar más seguro que la casa de sus abuelos, yo cuidaré de ella como nadie más puede hacerlo. ─insiste, tratando de ser razonable.
─La torre es el lugar más seguro de la ciudad, nos mudamos todos a la torre y así estará acompañada todo el tiempo. Dejarla sola es lo peor que podemos hacer ahora. ─insiste Leo.
─No. ─lo mejor es llevarla a Londres, a la casa de los abuelos de su esposo, ese si es un lugar seguro para ella. ─insiste también su suegro.
─¡¡Basta!! ─dice Alana molesta. ─No están hablando de una mascota, una planta o un tonto objeto. No es una niña que necesita ser adoptada. Es una mujer, una hecha y derecha que además está embarazada. Está sufriendo un duelo y es normal que no quiera salir de cama, comer mucho o hablar con los demás, por mas cercanos que sean o no. En algún momento lo hará, su duelo interno seguirá, la pérdida de su esposo seguirá doliendo, pero ella hallará la manera de continuar con su vida, por ella, por ese bebé que lleva consigo. Ella tiene una vida por delante y lo sabe, es ella quien debe decidir su vida. ¿Alguien ya le preguntó qué piensa con respecto a mudarse? ─mira a todos y nadie dice nada, mucho menos podrían afirmar. ─¿Alguien se tomó la molestia de siquiera preguntarle a dónde irá después de salir del hospital o que quiere hacer?, ¡¿No?! ─Observa como John y Marco se miran entre ellos, y antes de que piensen siquiera en responder, Alana levanta la manos haciéndolos desistir de la idea de alegar. Jenko está más que sorprendido con la manera de actuar de ella.
─Sé que la quieren proteger, pero ella es una adulta y muy pronto será mamá tambien, asi que dejen de tomar decisiones por ella. Ella no va a exponerse, no se pondrá en peligro, ella protege como una fiera ese embarazo. Así que dejen de planear por ella, de decidir por ella. Ya no importa si es hija, nuera, amiga. Si realmente la quieren ayudar, déjenla crecer, déjenla decidir su futuro por sí misma. Si ella quiere hablar, ser acompañada o algo, ella nos lo hará saber.
Allí fuera no han pasado de discutir lo que quieren que haga, o mejor dicho "lo que creen que debo hacer con mi vida", es increíble lo poco que me conocen, es absurdo que la única persona que dijo algo coherente, la haya conocido hace solo unos meses, definitivamente no me equivoque al elegir a Alana como la madrina de bodas.
No me quiero mover, no puedo. Mi amor, te necesito.
—te conozco lo suficiente para saber qué no te moverás de aquí hasta que ella salga. —musita Leo con discreción mirando la puerta de la habitación de Evelyn. —pero, ella no quiere verte, o ver a nadie, y la universidad, tu proyecto, tus...
—Lo sé. —suspira Cristian sin levantar la mirada de sus manos. En ellas sostiene una servilleta empapada de sus lágrimas.
—sé que es tu mejor amiga y que seguramente darías lo que fuera por hacer algo, pero...
—Hablaré con ella, solo una vez más, quiero que ella sepa que siempre tendrá mi apoyo en lo que sea que decida, quiero que ...
—Estaré aquí esperándote, pero una vez que hables con ella, regresaras a la universidad, retomaras todo y...
—Vendré a verla todo el tiempo... —se apresura a alegar antes de que Leo termine de hablar.
—Por supuesto que sí, así será, pero ahora ve y habla con ella, eres el único que no ha hablado con ella y seguramente lo necesita, pero por favor cariño, no llores frente a ella, ella necesita de nuestra fortaleza, aún si es nula —sonríe con tristeza. —ella necesita eso de nosotros.
Cristian asiente y entra a la habitación de Evelyn, Leo sabe que Anton se la llevará, sabe que él no suelta palabras al azar, y sin importar lo que los demás hagan o piensen, él siempre hará lo que considera correcto y adecuado para la situación y sabía, que en ese momento lo mejor que podía hacer esa sacarla del lugar y protegerla de lo que sería un gran linchamiento mediático a, acoso y demás, ya que tarde o temprano se sabría todo sobre la boda, la explosión y demás.
Sabe que Cristian resistiría y iba a deprimirse más si no tenía alguna especie de despedida antes de que ella se vaya, así que él el momento de que ellos, dos hablen.