Tan pronto como Serena llegó a su departamento, realizó una llamada en conferencia con Erick y Emma, desahogando su rabia y frustración por lo que había sucedido. Ambos se aparecieron en su departamento por la noche, después de terminar con sus ocupaciones. Llegaron cargados de helados, golosinas, pizza y algunas películas, dispuesto a quedarse hasta el siguiente día. No demoraron en colocar la película que escogieron y se instalaron en el sofá de Serena acompañados de la pizza. —Serena, ¿por qué no nos dijiste que ibas a la fiesta de Bastian? Es más, ni siquiera estábamos enterados del cumpleaños. ¡¿Por qué?! —refunfuñó Emma. —Se habrían opuesto a que fuera y de ninguna manera le iba a hacer semejante desplante al pobre chico —suspiró—. Él tenía mucha ilusión de que yo asistiera —con

