Habían transcurrido dos semanas desde la lesión de Serena. Luego de una semana de mantener inmóvil su pelvis con la estructura metálica, le realizaron una cirugía que la estabilizaría con nuevos implantes. Magnus conducía con ella a su lado de regreso al departamento, él sostenía una de sus manos. Serena se mostraba feliz por su regreso, pero a la vez inquieta por lo que le esperaba a Magnus soportar con ella durante algunos meses hasta que pudiera volver a caminar. Se había terminado de convencer de que lo volvería a hacer, el apoyo de Erick, Emma y sobre todo el de su esposo le habían devuelto la confianza y fuerza que necesitaba para intentarlo una vez más. —Amor, ¿estás seguro de poder con todo esto? —Preguntó preocupada. —Cariño, te lo he dicho varias veces, claro que sí... Adem

