Salí destrozada de ese lugar, sentí que perdí todas mis fuerzas, no puedo creer que Ángel este muerto, no es posible ¿Qué le voy a decir a sus padres? Ese señor tiene razón cuando dice que Ángel esta muerto por mi culpa, yo lo mate, no debí pedirle que me siguiera hasta este lugar. Entramos otra vez a la oficina de ese horrible hombre, su expresión facial era la de un hombre que no había hecho absolutamente nada, estaba de lo más calmado — ¿Te sientes mejor Aby? —Es usted un psicópata, acaba de matar a una persona ¿acaso no tiene sangre en las venas? — —Bien te dije que te castigaría, no quisiste hacerme caso y te castigue, esto es solo una probadita de lo que puedo hacerte sentir, no querrás jugar conmigo, tu poder delante del mío no vale absolutamente nada, eres como una principiante

