Silvio después de haber tratado de secuestrar a Carlos, se fue a la casa de los Spirit, pero siempre tenía que llegar vestido de policía. —Parece que se acompañaron nuevamente aquí —dijo Silvio cuando vio a Paul y Karen sentados en el sillón. —Era nuestra casa, pero no es igual, somos prisioneros —respondio Paul me —Eso ya terminó, mi jefe ya ha muerto, Carlos debe hacer un papeleo y podrán volver a sus vidas. —Suena fácil decirlo, pero nosotros hemos perdido todo, así que es comenzar de cero —expreso la señora Lily, quién salía de su habitación. —Yo los entiendo, pero sin darse cuenta, sus vidas corrían riesgos, de haber continuado así, estuvieran muerto. —Nosotros sin casa, sin dinero, sin negocios, al final quedamos en ruinas —dijo Paul. —Lo siento, pero no podía hacer mucho más
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