Capítulo 11 - POLOS OPUESTOS

1353 Palabras
Narra Dereck Pasó un tiempo hasta que ella comienza a moverse y levanta su cabeza rápidamente de mi hombro sentándose en una posición correcta. — Disculpa, me quede dormida — indicó Emma mientras se acomodaba su cabello. — Sabes, tu cabeza pesa mucho — expresé mientras me tocaba el hombro fingiendo que me dolía — Me duele el hombro — — Eso no es cierto — respondió Emma mientras me miraba fijamente. — Si lo es, deberías ver donde recuestas tu cabeza la próxima ves — indiqué mientras me levantaba y comencé a caminar alejándome de ahí, no pude evitar reír. Narra Emma — No es cierto, ¡Dereck! — grite mientras veía que se alejaba del lugar. — Idiota — murmure en voz baja. Me levanté y fui directo a mi habitación. Al siguiente día ya regresábamos, Dereck, Kathia y yo fuimos con Andrés en el auto así mismo como venimos. Después del largo trayecto llegamos a la universidad, tomamos nuestras pertenencias y Dereck y yo íbamos caminando para ir a casa, después de todo vivíamos juntos. — ¿Por qué van juntos? — pregunta Andrés. — No voy con él, voy a tomar un taxi — respondí un poco nerviosa, según el acuerdo con Dereck nadie podía enterarse que vivíamos juntos. — Vamos, te llevo a tu casa, después de todo quiero saber dónde vives — indica Andrés. — No hace falta — expresé nerviosa moviendo mis manos en forma de negación — voy a tomar un taxi — — Tengo que ir a comprar unos materiales, ¿Me puedes llevar? — le pregunta Kathia a Andrés, llamando toda su atención. — Claro, vamos — le respondió Andrés. Yo solo me quede parada mientras los observaba subirse juntos al auto e irse, una expresión de tristeza se apodera de mi rostro, por más que quiera no puedo evitar sentirme así. — Ya se fueron, regresemos juntos a casa — indica Dereck haciéndome salir de mis pensamientos. — Esta bien, vamos — respondí mientras forzaba una sonrisa en mi rostro. Al llegar al apartamento arreglé mis pertenencias y fui a la sala a ver televisión. — Hoy te toca limpiar la casa — ordenó Dereck. — Mañana la limpio, estoy cansada por el viaje — indiqué mientras lo miraba. — Hice un horario donde está escrito a quien le toca limpiar, y ahí dice que te toca hoy — indica Dereck — y si no quieres acatar las reglas te puedes ir de la casa — — Esta bien, ya voy — exprese dando un suspiro para luego levantarme del sofá e ir a limpiar. Narra Dereck Ya había comenzado a trabajar en el hospital por lo que casi todo el día pasaba afuera y la mayoría de las veces ya llegaba en la noche a la casa, después de dejar mis pertenencias en mi cuarto, fui a la sala y me senté sobre el sofá, al sentarme me percaté que había unas fundas de comida chatarra vacías sobre la mesa. — Emma — grité para que me escuchara. — ¿Qué paso? — preguntó mientras salía de su cuarto. — Ya te dije que quiero que todo esté limpio, ¿Por qué están esas fundas sobre la mesa? — pregunté. — Disculpa, ya lo boto — respondió mientras recogía las fundas y las iba a botar a la basura. . . . . Iba a bañarme por lo que ingrese al baño, estando ahí me percate que había cabello en la parte de la ducha. — Emma — grite mientras salía del baño. — ¿Qué paso? — preguntó acercándose a mí. — Si dejas cabello tirado, recógelo, no lo dejes en el suelo — indiqué — Anda limpia que quiero bañarme — — Esta bien patrón, como usted diga — respondió para luego ir a hacer lo que le había ordenado. Sencillamente nuestras personalidades y estilos de vidas eran distintos, ella es distraída, desordenada, desorganizada mientras a mí me gustaba tener todo limpio y ordenado, estos días que estamos viviendo juntos han sido un desastre, si no encuentro fundas vacías tiradas, encuentro platos sucios sobre el mesón de la cocina, encuentro cabello tirado por el suelo, e incluso la comida en el refrigerador todo revuelto y desorganizado, todo era un total desastre. No podía seguir viviendo con alguien tan desastrosa y desorganizada como Emma. Narra Emma Ya había ingresado a trabajar a medio tiempo, pues aún no terminaba la universidad, estos días han sido muy cansados, no solo por la universidad y trabajo sino por Dereck, sé que no soy una persona tan limpia y ordenada, pero Dereck siempre estaba detrás de mí, limpia esto, recoge aquello, has esto, ya estaba cansada, pero tenía que hacer lo posible por quedarme ahí debido que alquilar un apartamento es caro y aquí debido a que es prestado no gastaba ningún centavo. Estaba en el trabajo, al ser una pasante me ponían mucho trabajo, tenía que ayudar a mis compañeros y eso me demandaba bastante tiempo, hoy tenía mucho trabajo y me tocaría hacer horas extras. Intente terminar lo más pronto posible pero cuando al fin culminé con todo me percaté que era muy tarde, yo era la única en la oficina, tome mis pertenencias y me fui a casa rápidamente. Al llegar observé a Dereck quien estaba en la sala leyendo un libro, sin embargo, me sentía tan cansada que tiré mi cartera en el suelo y me senté en el sofá a un lado de él. Me sentía tan exhausta que no tenía ni ganas de levantarme de ahí. — Hoy te toca limpiar el baño — indicó Dereck sin quitar su mirada del libro. Genial, lo que me faltaba. — No puede ser mañana, ya es tarde y te juro que estoy muy cansada — expresé, esperando ablandar un poco su corazón y tuviera misericordia de mí. — No, tiene que ser hoy, las reglas son las reglas y si no te gusta puedes irte en cualquier momento — respondió Dereck fijando su mirada en mí. — No hace falta, ya voy a limpiar jefe — expresé mientras hacia un enorme esfuerzo en levantarme del sofá y dirigirme a lavar el baño. Estaba tan exhausta que me senté sobre el suelo del baño mientras hacia un esfuerzo para limpiarlo. — No solo me explotan en el trabajo, sino también aquí en la casa — expresaba en voz baja mientras un suspiro salía de mí. Cada vez sentía mis ojos más pesados, por más que intentara estos se iban cerrando, hasta quedarme dormida. Narra Dereck Era tarde y Emma aun no salía de limpiar el baño, me levanté de la cama y fui a buscarla. La puerta estaba media abierta y al entrar la vi, estaba sentada en el suelo junto a la pared, se había quedado dormida. — Emma — expresaba mientras la movía del hombro. — Puedes dejar de limpiar, anda a tu cuarto a descansar — indicaba mientras la seguía moviendo del hombro para intentar despertarla, pero no funcionaba. Al verla ahí, simplemente no podía dejarla en el suelo, por lo que lentamente la moví y la cargué en mis brazos. La llevé hasta su habitación, me senté sobre la cama mientras la acostaba, una vez acomodada me iba a levantar, pero ella me tomó del brazo y me jaló hacia ella, haciéndome caer a su lado, ella seguía dormida por lo que intenté levantarme nuevamente, pero en ese momento colocó su brazo sobre mi abrazándome. En ese instante mi corazón comenzó a palpitar rápidamente, la observé por un momento y estaba tan cerca de mí, nuestras caras estaban a tan solo centímetros de distancia, había algo en ella que comenzaba a llamar mi atención, algo que me hacía sentir un poco extraño, pero al mismo tiempo cómodo, lleve mi mano hasta su rostro apartando un mechón de cabello y sin notarlo mi mirada se posaba en sus labios, inconscientemente, poco a poco iba acercando mis labios a los de ella mientras acariciaba su mejilla con mi mano. - - - - - - - - - -
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