Narra Emma
Escuchar esas palabras de Andrés, si fuera sido en el pasado fuera saltado de la felicidad, pero ya no era así, alguien más estaba en mi corazón, a Andrés lo veía simplemente como un amigo.
— Espero y lo entiendas, eres un gran amigo y me gustaría que lo siguieras siendo, espero que sigamos manteniendo nuestra relación como siempre lo hemos hecho, como amigos — expresé.
— Además, quería decirte que Kathia es una buena chica, solo dale la oportunidad, quien sabe y ella sea la indicada para ti — indiqué por último antes de irme de ahí.
Al ingresar al apartamento vi a Dereck sentado en el sofá viendo televisión.
— ¿A dónde fuiste? — pregunta Dereck.
— Salí a encontrarme con Andrés — respondí.
— Estas bien, no te forzó a nada como la última vez — preguntó.
— No te preocupes, ya arreglamos ese asunto y quedo todo claro — respondo con una sonrisa para después sentarme a su lado.
— ¿Qué ves? — pregunto curiosa — vamos a ver una película de terror —
— No, sigamos viendo este programa — responde Dereck.
— Vamos, no me digas que … te dan miedo las películas de terror — expreso en forma de burla.
— No es eso, es solo que … no me gustan — responde Dereck.
Ante aquello solo reía mientras seguía burlándome de él.
El resto de la tarde la pasamos juntos viendo televisión y conversando, me gustaba pasar tiempo con él, me gustaba mucho, sin embargo, debido a nuestro trato tenía que ocultar mis sentimientos, sé que no debía enamorarme de él, pero ya es muy tarde, lo mejor es seguir ocultando lo que siento por él.
Narra Dereck
Pasaron 2 meses después de la graduación, ahora ya tenía mi puesto como médico residente y me asignaron al área de neurología que es donde me quería especializar.
Después de realizar las rondas para revisar el estado de salud de cada paciente fui a la sala de neurología donde me senté en mi escritorio a descansar un rato.
— Hola Dereck — expresa alguien ingresando al lugar, pero esa voz se me hacía conocida, al voltear vi a Anna.
— ¿Qué haces aquí? — pregunté.
— Ahora trabajo aquí, que casualidad que estemos en la misma área, espero y hagamos un gran equipo — indica Anna extendiendo la mano.
— Claro, hagamos nuestro mejor esfuerzo — expreso dándole la mano.
— Fin del descanso, vamos que los pacientes nos esperan — indico para luego ponerme en marcha.
. . . . .
Ya iba a ser media noche, había sido un día muy largo y cansado por lo que estaba recogiendo mis cosas para ir a casa.
— ¿Te gustaría ir a comer algo? sé que no tuviste tiempo de cenar — pregunta Anna a lo que yo acepto.
Fuimos a un restaurante que se encuentra frente al hospital, mientras comíamos conversábamos sobre el hospital y los pacientes, en ese momento recibo una llamada de Emma.
— Emma ¿pasó algo? — pregunto un poco preocupado al abrir la llamada, era más de media noche, no era normal que me llamara a esta hora.
— Aló, eres amigo de Emma, lo que pasa es que salimos a comer con unos compañeros de la oficina y Emma se pasó de copas, ¿puedes venir a buscarla? — indica una chica por el teléfono.
— Esta bien, me puedes indicar la dirección — pregunto, al escucharla no dudo en ir a recogerla.
— Disculpa, tengo que irme, nos vemos mañana en el hospital —indico levantándome para después correr a la salida.
Al llegar veo a Emma sentada junto a una chica por lo que no dudo en acercarme rápidamente.
— ¿Eres Dereck? — pregunta aquella chica a lo que yo asiento — disculpa, Emma está bastante mareada y no sabía a quién llamar, en ese momento ella pronuncio tu nombre por eso te llamé a ti —
— Esta bien, la voy a llevar a casa — expreso para después subirla a mi espalda y salir del lugar.
Al llegar a casa la senté en el sofá, ella estaba con los ojos cerrados tambaleándose de un lado a otro, yo me senté frente a ella.
— Te encuentras bien, para que bebes mucho si no lo toleras — expreso.
Ella abre los ojos y me observa por un momento.
— Dereck ¿eres tú? — indica señalándome con el dedo.
— Si, soy yo — respondo.
En ese momento ella coloca sus manos sobre mis mejillas lo cual me toma por sorpresa, mientras poco a poco acercaba su rostro al mío.
— Dereck … ¿por … por qué mi corazón late tan rápido cuando estoy contigo? — expresa arrastrando las palabras.
Nuestros rostros solo lo separaban centímetros, lentamente observaba cada parte de su rostro hasta detenerme en sus labios, mi corazón latía muy rápido al tenerla tan cerca, todas estas emociones solo las sentía con Emma, con tan solo tenerla cerca podía desestabilizarme por completo.
En ese momento, sin pensarlo mucho, borré toda distancia entre nosotros y la besé.
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