—¡Taylor! —gritan sus amigas apenas sus ojos caen en ella. Pone un dedo sobre sus labios pidiéndoles silencio y de paso calmar el alboroto que llama la atención del alumnado quienes de a poco vuelven a sus actividades, son una bola de abrazos en medio de los corredores cerca de sus casilleros mientras los chicos solo se lanzan miradas sutiles. —¿Cómo te has sentido? —le pregunta Penny. —Ayer hablamos y sigo estando bien, justo como ayer. La chica pone los ojos en blanco pasando un brazo por los hombros de la castaña —Muchas cosas pueden pasar en una noche ¿verdad? Se gira a la otra chica quien la mira extraño luego se encoge de hombros —Claro. —Karin es tan falta de imaginación como tú —se queja separándose. —Y ya deberíamos ir a clases —el chico apoyo los brazos sobre los hombros d

