Melina se frotó el rostro y sentó junto al chico. — Y bien ¿qué es eso que quieres decirme que no puede esperar hasta mañana? — Mel, ¿hace cuánto que somos amigos? — Demasiados como para recordarlos ¿por qué preguntas? — Porque quiero que recuerdes todos esos años como para no enojarte con lo que te voy a decir. La rubia no necesito otra palabra enseguida se levanto y comenzó a negar con la cabeza. — Al contrario, por los años de esa amistad voy a pedirte que no digas ni una sola palabra, lo que sea que me quieras decir guardatelo para ti mismo. El muchacho se levanto también — No Melina, debemos hablar porque esto enserio es importante. Podría arruinar nuestra amistad. — George, cállate. No te atrevas. — ¿Crees que quiero hacerlo? Pero si no pongo un freno a esto se puede generar

