Capítulo 11: El momento en que lo volví a ver Vaya día del trabajo hoy, demasiado extraño y turbio. Más que todo turbio, ni siquiera me había podido sentar de tantas tareas pendientes. Casi no vi a George en todo el día, tenía que andar de un lado a otro comprando sus cosas y llamándolo para recordarle las pastillas que ni sé para qué las tomaba, pero, aun así, me la pasé cada instante del día pensando en George y en lo que ocurrió en la mañana. Cada vez que lo pensaba me acaloraba. Es que fue muy intenso. Me tenía esperando y a la expectativa todo el día, mi corazón acelerado solo de pensar en lo que ocurriría después. Maldición, de verdad quería esto y era muy raro para mí por fin admitirlo porque desde un principio me negué... Ahora, solo esperaba que la hora pasara rápido. A

