Ava. Los días siguen pasando como un borrón entre tanto trabajo que tengo en este inmenso castillo donde el temible Ceannard me usa para una cosa u otra. Siempre me mira con altivez y burla causando que mi corazón se rompa un poco más porque siempre he estado enamorada de él. Sin importarme jamás que fuera un hombre que murió años antes. Yo solo me enamoré como una estúpida. Mi corazón no entiende eso. Su trato cruel y frío me cortan como el más filoso de los cuchillos. Debo ser más fuerte, no puedo seguir siendo una tonta manipulable. Tampoco se me escapa la mirada lasciva que me lanza Fergus uno de los guardias principales que luchan codo a codo con el Ceannard. He tratado por todos los medios de no quedarme sola en un mismo lugar cuando él esté presente. Me da terror. Pero no

