María fue al tocador para llamar a Jadira, pero para evitar ser escuchada prefirió enviarle un mensaje. El corazón de la joven dio un salto cuando escuchó el sonido del mensaje, rápidamente fue a verlo y leyó en voz alta: “Todo en orden, Daniel no recuerda nada, ven pronto”. Dio un largo suspiro de alivio, tomó sus cosas y fue para la cafetería, al llegar vio a Daniel y María riendo sin parar, Marcelo aún no llegaba, se acercó para saludar, la sonrisa que le dedicó Daniel fue muy amplia y llena de sinceridad. - Jadira, amiga querida, es bueno verte, por favor perdóname por lo del otro día, por mi culpa no pudimos compartir la velada que preparó Marcelo para ti. - ¿Para mí? Dijo sorprendida. En ese momento llegó Marcelo y saludó con todos, Jadira estaba sorprendida p

