Esa noche daba vueltas por la enorme habitación pensando en las palabras de Helena. No me importó que pensara que era una niña tonta sino que acertara en lo poco que había hecho por su sobrino, más bien le había causado problemas aunque no era intencional. Esa familia estaba acostumbrada al lujo, a un estatus social demasiado alto que pretendía mantener. Entendía y sentía que debía adaptarme si no quería perderlo, "apoyarlo y centrarlo" No tenía ni referencias de una madre que hiciera lo mismo por su esposo, para mí era un lienzo en blanco. Me pregunté cómo haría, ¿que podría hacer para ser la mujer que él necesitaba?. Me di un largo baño dándole vueltas a miles de planes que desechaba por alguna razón. Polette una vez nos dijo a Miranda y a mí "Jamás tuve un esposo ni lo tendré, pero he

