Un silencio incomodo que duro varios minutos. James estaba alerta a todo lo que se movía a nuestro alrededor, y el gruñó al darse cuenta de que la casa de Verónica estaba llena de gatos, su animal menos favorito en el mundo. Las Seidr, son casi un mito. Se decía que ellas eran mujeres de las tierras del norte y eran tan poderosas que recurrían a ellas para proteger a los guerreros en batallas, eran algunas videntes, expertas en el arte de la hechicera y brujeria y su secreto solo se compartían con sus hijas de generación en generación. Uno exclusivamente para mujeres, a diferencia de los hombres del norte, los chamanes o Galdr. James además de los gatos que tanto detesta, pone especial atención a la joven que no aparta los ojos de el. Le teme a la magia de manipulación, esa que es peli

