Como ya habia anticipado, se avecinaban problemas y ellos tenían nombre y apellido, James y Dave. Hace tres dias que llegamos a la manada del sur, mi manada desde mi nacimiento. Extrañaba despertar en una inmensa cama siendo prisionera de sus extremidades, mis pequeños dormían en pequeñas cunas a cada lado de sus padres. Adoraba verlos con sus pequeños en brazos y asistiéndolos por las noches, puedo decir que soy una mujer afortunada, ellos aman a sus bebes. Pero, los niños al despertar y al no sentirme cerca suyo mostraban sus pequeños dominantes y posesivos celos. Sus padres despertaban cada mañana exaltados por el llanto exagerado de sus hijos, por lo que sin titubear me soltaban y se trasladaban rápidamente junto a las cunas donde ellos hacia instantes descansaban. Ian y Johnny de

