Mi último partido sin viajar con el equipo será el Huesca-Atleti en casa del colero de La Liga. Sophia invitó a casa a Sofía y Beatriz para que viéramos el partido juntas. —¡Llegaron! —grito desde el sofá, luego de escuchar el timbre. No pienso levantarme. —Eres de lo peor —murmura mi hermana, saliendo ella. Bea y Sofi entran y se acomodan en los sillones de la sala, dónde está un televisor gigante para ver el partido. Me levanto a buscar las palomitas en la cocina y justo el timbre vuelve a sonar. —¡Your turn! (Tu turno) —exclama Sophia, riendo. Confundida, salgo a ver quién era. Pensaba que solamente íbamos a estar nosotras cuatro. —Hola —me saluda Saúl Ñíguez con dos besos cuando abro el portón. ¿Y él que hace aquí? —Pasa —murmuro. El ilicitano entra como s

