Un día antes del partido contra el Rayo Vallecano y unos días después del incidente con Antoine, Enrique Cerezo me llamó para una reunión urgente. Está claro que me van a despedir. —Love you, Elie —Sophia se despide luego de traerme y veo como el coche se aleja antes de entrar. Ya eran las tres de la tarde y algunas nubes grises cubrían el cielo madrileño. Camino cabizbaja por el pasillo de las oficinas, hasta llegar a la del Presidente. Toco dos veces la puerta y escucho un "pase", dándome entrada su oficina. ¿Por qué vine? Me hubiera hecho la enferma. Giro el picaporte y descubro que el Cholo también estaba presente en la reunión. Ya valí v***a. Saludo a ambos con dos besos y me siento en una de las sillas frente al presidente, sin levantar mi mirada del piso. Dios, q

