No podía salir de mi sorpresa. Frente a nosotros se encontraba la persona que habíamos estado querido encontrar por cielo y tierra. Miré de reojo a Joel y pude ver que él se encontraba igual que yo. Sorprendido y a la vez, feliz. — Hola —sonrió ella y tragué saliva. Comencé a detallar su vestimenta y me pude dar cuenta que no se encontraba muy bien que dijéramos. Estaba algo golpeada y el uniforme que un día fue completamente blanco, se encontraba manchado. Su rostro se veía cansado y un deje de temblor se podía apreciar en sus manos. Ahí me di cuenta de que nosotros no la encontramos a ella, ella nos encontró a nosotros y necesitaba nuestra ayuda con urgencia. Apenas salí de mi shock iniciar, corrí para abrazarla con fuerza. — ¿Estás bien? No esperaba una respuesta positiva de

