— No creo que sea una buena opción decirle a Lisa o ella va a querer buscar a su padre. Eso puede traernos problemas. — Pero debe saberlo. — Espero lo entiendas —me ignoró. Suspiré y asentí. Debía darle la razón, pero de igual manera todo seguía siendo increíble. Y no en buena manera. ¿Cómo podía suceder todo este tipo de cosas sin que ningún ente internacional se percatara? ¿O tal vez solo querían darle la espalda? Continuamos caminando y encontramos la cafetería del lugar, desocupada. Allí, solamente había una persona volteada, observando el televisor detenidamente. En la pantalla estaba un presentador hablando sobre la situación de Polonia y el mundo. No podía entender muy bien lo que decía y tampoco alcanzaba a leer los subtítulos que allí había, pero me sorprendió encont

