28

1463 Palabras

Ya no tuvo más objeción. Y me sentí victoriosa, era hora de que yo también le diera algo a ella, tenía que aceptarlo y ya. En un santiamén nos comimos todos, es que en serio teníamos un apetito gigante. Ya saciadas canceló la cuenta y abandonamos el sitio contentas, bien decía un dicho que barriga llena, corazón contento. Todo marchaba de maravilla, pero cuando iba a subir al auto por el lado de copiloto, fui jalada de golpe y me estremecí de los pies a la cabeza, no tenía idea de lo que estaba sucediendo, traté de zafarme. Pero sentí el olor horrible de cloroformo sesgando mi salida, un chillido escapó de mis labios antes de tirarme por ese oscuro lugar llamado inconsciencia. Despertar en un cuarto pequeño, a oscuras y atada, me aturdió al inicio. No sabía qué hacer, giré la cabeza y es

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR