XLVII Era encantador ver cómo la pancita de Aluna crecía junto a sus bebés, que estaban muy sanos y fuertes. Por supuesto, cuando llegó a tener las semanas en que perdió a su anterior embarazo, se asustó mucho, pero todo quedó tranquilo cuando Thomas le dijo que estaban muy bien los tres. En cuanto a su matrimonio, iba de maravilla, con los impases propios de la envidia. En cuando se supo del matrimonio de Matt, llovieron críticas, así como apariciones espontáneas de examantes, amigos, colegas, todos muy sorprendidos por aquella unión casi en secreto. No podían creer que Matthew Siberan que siempre se había caracterizado por su extravagancia, ahora fuese un hombre de familia. La pierna de Matt estaba recuperándose muy bien, tanto como para pensar en retomar el patinaje poco a poco, eso

