La fiesta fue espectacular, Miki se lució y me he quedado con la boca abierta al ver el lugar al que me llevó. Contrato Dj's, trajo a nuestros amigos de la universidad y otros que hemos hecho a lo largo de nuestras escapadas de casa y de la vida elitista. Lo más entretenido fue la fuente de vodka, los cosmos también estaban deliciosos, ah, y esa cosa morada que me dio Adonii, no sé qué demonios era pero su sabor era delicioso. Las boquitas también estaban deliciosas, uau, y esa mesa repleta de chocolates de diferentes variedades, increíble. No puedo olvidar la máquina de baile, hubiese deseado tener un par de tenis para poder jugar y ganarle a Darel. Kolet estuvo cuidándome todo el tiempo pero conoció a una chica que sabrá Dios quien era, creo que en este momento ha de estar con ella. Espero que papá no se cabree con él. Kolet es un pícaro.
Lo más espectacular de la noche y lo que más odiaria escuchar mi padre es que me bese con dos chicos que ni siquiera conocía, eran primos lejanos de no sé quién y yo los bese porque estaba muy borrachita. Nicci descarada como siempre, dos a la lista. Vaya que soy un completo desastre. Qué más da. Con un besito no pasa nada, lo terrible hubiese sido que terminara en la cama con ellos ¿cierto? Miren, nací en el siglo XII, llaman a las chicas prostitutas por besar a cualquiera y llaman Super Hombre a aquellos que se acuestan con todas las chicas que puedan, ¿Ironía? ¿Dónde?
Hubo un momento muy gracioso, este juego de que pasas por debajo de un tubo o algo parecido, bueno yo ya estaba muy borracha, cuando intente bajar (creo que tenía que pasar por cinco centímetros), la cuestión es que cuando intente bajar el alcohol no me ayudo en nada y termine cayendo de culo. Me duele un mundo. Valió la pena así que no me quejo de nada, es decir, me caigo una vez tengo que levantarme (nótese que me caí tres veces más).
Ay, qué noche. Que descarada me vuelvo cuando bebo, claro que necesito cierta cantidad de alcohol para poder ponerme bien estúpida. No beberé hará diciembre.
-Nicci, cariño, no puedo molestarme contigo porque era tu cumpleaños y además Miki me prometió que no habrían muchos excesos.- mi padre está dándome un masaje en la espalda y es la cosa más rica. –Solo mira este moretón, cariño tu piel es sensible y lo sabes.- asiento. Esta en mi espalda, no puedo verlo, papá.
-Nuestra hija se divirtió y es lo importante.- asiento. Mi madre es un amor, por eso la amo. –Pero esta vez tu padre tiene razón, cariño no puedes andar cayéndote en cualquier lado y con tan poco estilo.- vuelvo a verla. ¿En serio? –Por lo menos no estas como Kolet, el pobre esta hasta llorando del dolor de cabeza, no creo que pueda levantarse.- me rio, a mí me duele pero no es la gran cosa.
-Pobre chico.- mi padre pone algo de pomada y me pone una venda. Exagerado. –Cariño ¿Cómo es que no cuidaste de tu hermano?- entrecierro los ojos.
-Papi se supone que él tenía que cuidarme a mí, y mira que él tuvo el descaro de irse con una chica. Yo como la hija bien portada y el ejemplo a seguir de esta casa, vine a casa a dormir.- de qué se queja.
-Si, volviste en los brazos de Dainan.- ruedo los ojos. Lo importa es que vine. Recordandolo, tengo que hablar con Dainan lo antes posible. –Pero de todas maneras me alegro que estés bien, cariño espero que no te comportes de esta manera, te di un pase libre ayer pero por lo menos este año fuera de casa tendrás que ser responsable.- claro que si papi, llevare una vida normal.
-¿Exactamente que le has pedido a Labrador Vetra que haga por mí?- pregunto. Me siento y me quejo al sentir mi trasero adolorido hundirse en el colchón. Mi madre coge una taza y me sirve café caliente con leche, rico eso.
Mi madre vuelve a ver a mi padre y este también le mira, algo sucede aquí y las palabras absorbentes de Vetra vienen a mí, ¿carta blanca? ¿Eso qué significaba? Mi madre le da una taza a mi padre y ella también se sirve una, los dos se acomodan a mí lado y yo me creo que si sucede algo.
-¿Qué sucede?- pregunto. Dios mío ¿estoy en problemas? Papá pasa su brazo por mi hombro y mi madre coge mi mano.
-Tu padre y yo hemos estado hablando sobre algunas cosas.- se miran entre sí.
-¿Se divorciaran?- pregunto. Ambos niegan inmediatamente.
-No, ni pensarlo, en nuestra familia nunca habrá un divorcio.- dice mi padre. Espero que no comience el discurso. –Para llegar al divorcio tienen que haber problemas de grado mayor como una infidelidad.- se detiene y ambos se miran. -¿Me has sido infiel?- pregunta mi padre. Mi madre abre la boca y la cierra de inmediato. -¡Lo has sido!- gruñe. Mi familia es rara, bonita pero rara.
-No, no, cariño sabes que te amo con toda mi alma. ¿Pero recuerdas a Peter?- mi madre se mira las nerviosa.
-¿El americano?- asiente. Como un salero estoy viéndoles desde en medio. Estan hablando de infidelidades cuando hablábamos de otro asunto.
-Me invitó por un café y yo acepte, hablamos y toco mi mano.- explica y parece estar aguantando la respiración.
-¡Ese cabron!- gruñe mi padre. Quiero reírme.
-No pasó nada más, le deje en claro que estoy felizmente casada.- mi madre lo jala de la corbata y mi padre se acerca a ella. Se besan. Uchi.
-¡Madre! ¡Padre! Por favor, estoy aquí.- gruño. Ambos se alejan y me vuelven a ver. –Dios bendito, ¿Qué hubiese pasado si no les detengo? Pecadores.- los tres reímos. Que cosas.
Nos volvemos a concentrar en el asunto. La poca tensión vuelve y mi culo está ardiendo de dolor. Mi padre se saca algo del bolsillo. Mi madre lo mira y asiente. Yo los observo expectante, qué se traen.
-¿Qué sucede?- pregunto por enésima vez. Mi padre me mira y lo veo intranquilo.
-Ayer no pudimos darte tu regalo de cumpleaños.- dice mi padre. Me rio.
-¿Estas bromando? Papá trajiste a Maksim Mrvica, el mejor pianista del mundo y el amor de mi vida, créeme que ese ha sido el mejor regalo que me han dado. Ya me han llenado de lujos suficientes el día de ayer.- mi padre sonríe, hay algo más, no puede ser un auto porque ya tengo uno, no puede ser dinero por obvias razones. -¿Es un avión privado con mi nombre?- arqueo ambas cejas, ellos niegan.
-Cariño nunca te daré un avión eso tenlo por seguro.- entrecierra los ojos. Hombre desconfiado. –Si es un lujo pero no quiero que lo tomes como tal, es como algo que podría ayudarte si lo necesitas.- le miro sin entender.
-¿Una capsula de escape de Alemania hasta aquí?- eso podría ser de ayuda. Mi padre toma mi mano y deposita algo en ella pero no lo suelta.
-He hablado mucho con tu madre sobre esto, ella ha sido la de la idea y he tenido que acceder porque podría ser una buena idea. No estoy diciendo que tendrás que usarla pero es posible que no sepas llevarte con Iason, no quiero que sufras porque de alguna manera él es un desconocido para ti.- ¿y lo dice ahora que me enviara con él? Increíble.
-Nicci.- mi madre me hace volver a verla. No entiendo muy bien el asunto ¿es Labrador un asesino o algo? –Iason es un buen hombre, le conozco y sé que jamás te haría daño. Pero te conocemos a ti...- dice preocupada.
-¿Eso que se supone que significa?- le doy un trago a mi café. ¿Qué es lo que me dará? ¿Un arma?
-Iason es un hombre conservador, serio y algo frio, idéntico a su fallecido padre.- oh, entiendo el asunto. –Tu cariño eres todo lo contrario a él, no te callas una palabra, actúas en cómo te guste más y no piensas en consecuencias, eres alegre y una arrebatada de lo peor. Ustedes son diferentes.- miro a mi madre tratando de comprender el asunto. ¿Dice que puedo corromper a Iason o que él puede hacerme algo a mí? No entiendo esa parte.
-Mami ¿significa que Labrador podría restringirme de hacer cosas?- ladea entre sí y no. –No les estoy comprendiendo muy bien, ¿Qué significa mi estancia con Vetra?- mi padre se aclara la garganta.
-Le he dado el poder a Iason de restringirte en las cosas que podrían lastimarte físicamente, eventos no acordes a una señorita, comportamientos rebeldes y sobre todo, tiene el poder a quitarte el dinero o cualquier otro lujo.- me quedo a medio trago. ¿Qué está diciendo? Bien, si entendí bien ¿Labrador será mi niñera?
-Papá tengo veintidós años, no creo que lo que estás diciendo ahora sea cierto. Labrador se convertirá en ¿mi institutriz? Padre, no puedes estás hablando en serio.- niego, no estará restringiéndome de divertirme como lo había planeado ¿cierto? No tengo problemas con los lujos, tengo un plan que no los requiere, quiero ser libre este año, disfrutar de una maldita vida normal.
Disfruta tu última noche de libertad.
Eso fue lo que dijo, j***r, estaba hablando en serio, mi padre le ha dado poder sobre mí, Labrador Vetra se convertirá en mi padre... (Es una forma de decir estricto y mandón)
-Nicci es por tu bien, te conocemos hija, no es que no crea que puedas llevar una vida sola pero sabes que en nuestra familia no podemos correr riesgos. Eres la heredera de esta familia, mi deber como cabeza de la empresa es cuidarte, mi deber como un padre es cuidarte y protegerte.- vale, lo entiendo.
-Papá si ese el problema ya había pensado en llevar Dainan conmigo, él me cuidara de cualquier cosa. Papá, no me puedes restringir de divertirme.- le digo, yo no creo esto.
-Y no lo hare.- responde.
-Tu madre y yo te hemos comprado una casa a las afueras de la ciudad. Es una villa de un tamaño considerable, podrás quedarte ahí cuando sientas que llevas mucha presión, podrás reunirte con los chicos si así lo prefieres. Cariño, sé que podría dejarte viviendo sola ahí o pedir que los chicos se trasladen ahí contigo pero no quiero que estés sola, Iason te cuidara y te ayudara en lo que necesites.- su gesto es de "hija comprendeme".
De todo lo que habló solo escuche una cosa ¿me ha comprado una casa? No cierto, escuche mal seguramente. ¿Una casa? ¿Ha comprado una casa? Pero si lo que menos quiero es que los alemanes piensen que vengo de una familia millonaria, no voy a vivir en ese lugar, prefiero vivir con Labrador a vivir en una mansión. ¿Labrador vive en una mansión? Bueno pero en ese caso podría explicar por qué ¿no?
-Nicci ¿estás escuchando?- asiento.
-Mamá no creo que una casa sea necesaria.- ella asiente y suspira.
-No lo es pero no queremos desprotegerte, si no logras llevarte bien con Iason puedes simplemente descansar en la casa, es tuya cariño, ah pero nada de fiestas.- me abraza, mi padre por fin suelta el objeto en mi mano y es una llave.
-Es solo una llave simbólica.- se encoge de hombros. –Es una casa espaciosa, no es como está pero es grande, hay personas que la cuidan y siempre estará en buen estado, puedes visitarla en cuanto llegues.- observo la llave.
-¿Me están regalando una casa por mi cumpleaños?- pregunto aun atónita.
-Sí ¿Qué tiene de malo? Somos ricos y podes permitírnoslo, además necesitamos un lugar donde quedarnos cuando te visitemos, sabes que Bear no aprecia el servicio a la habitación de los hoteles.- si, Bear es algo crítico. Me han dado una casa.
-Muchas gracias papá, pero no creo que sea necesario, de igual manera la visitare y si hay algún problema con Labrador serán los primeros en saber.- les digo. No superare este cumpleaños.
-Ah por cierto, enviaremos el auto por barco así que te encargas de ese asunto.- asiento. Me llevare el auto por alguna emergencia además no quiero que mi padre sospecho de que planeo dejar de ser Alderweireld por un tiempo.
-Pero hay algo que me sigo preguntando.- vuelvo a ver a mi padre. Él me mira confundido. -¿Por qué has elegido a Labrador Vetra como mi casero?- una sonrisa amplia aparece en sus labios.
-Eso es simple cariño, Iason es el único hombre que no caería ante tus coqueteos y encantos.- eso que significa exactamente. Su explicación obvia, no tiene nada de obvio.
-¿Me estás diciendo que no puedo con él?- me lastiman.
-No cariño, tú no podrás con él, un hombre serio como él no es fácil de hacer caer. Iason ama su profesión y no hay nada que no piense más que en su trabajo.- mi padre está lastimandome, yo soy seria.
-¿Esta soltero?- pregunto.
-No lo sé cariño, no habla mucho de su vida personal pero no me parece que este saliendo con alguien, como te digo, Iason es un hombre serio y trabajador.- entonces no ha mencionado su matrimonio, entonces ese artículo era mentira.
-Pero es muy guapo cariño, tiene que tener a una mujer por ahí.- estoy completamente de acuerdo con mi madre. –Nicci ten cuidado con él, no quiero que te maltrate.- me toma de la barbilla y me da un beso en la nariz.
¿Piensan que no puedo conquistar a Labrador? Increíble.
-Es muy viejo para ti cariño.- dice mi padre. Toma mi atención.
-¿Qué edad tiene?- pregunto.
-Ronda los treinta años, ha ejercido la medicina por unos cuantos años ya y déjame decirte que es muy bueno. Ha atendido a tu abuelo en más de una ocasión y es un excelente medico.- ¿Cómo es que yo nunca había escuchado de él?
Treinta años, médico y casado apunto de divorciarse. Mi interés por él vuelve, mis padres dicen que no le soportare y sobre todo que él no caerá por mí, bien, eso es pasable pero de ninguna manera dejare que Vetra arruine los planes de mi estadía en Alemania.
La puerta de mi habitación se abre y Louis entra saludando con los modales correspondientes a un mayordomo. Me saluda y yo le sonrío. Mi madre me sirve más café.
-Señores, lamento la interrupción pero el señor Vetra ya está aquí.- casi escupo el trago que acabo de dar. Labrador esta aqui.
-¿Por qué sigue aquí? Creí que tenía una emergencia que atender.- digo. Mi padre se levanta y mi madre también.
-El señor Vetra nos ha pedido que viajes con él esta tarde.- abro los ojos sorprendida. ¡No me ha dicho nada de eso!
-No, se supone que viajare con los chicos en dos días.- mi padre asiente y me mira pidiendo compasión.
-El señor Vetra teme no poder ir por ti, así que he aceptado su oferta, no quiere que te pase nada sobre todo cuando es tu primera vez en Hamburgo.- niego, no, no y no.
-¿Estás diciendo que viajare hoy por la tarde?- pregunto incrédula. Vetra qué demonios.
-Cariño no puedo negarme, Iason te cuidara y para ser sincero prefiero que viajes con él.- no, no me estará diciendo que viajare hoy, no quiero viajar hoy.
-Pero papá, mamá, ¿ayuda?- ella suspira.
-Lo siento cariño, yo también pienso que es una buena idea. Hamburgo es un lugar grande y distante, cuando hemos viajado a Alemania nunca hemos pasado de Berlín así que esta vez estoy más que de acuerdo con tu padre.- vaya madre la mía.
-Cariño arréglate y baja lo más rápido posible.- ni siquiera he empacado. -Lauren te ayudara personalmente a empacar y Louis se encargara de poner tus cosas valiosas en un maletín aparte.- asiento sin creerlo.
Mis padres salen de mi habitación y yo me quedo como un zombi, tengo resaca, no tan grave pero la tengo. Me duele el culo y mis padres quieren que viaje casi dieciocho horas en avión. Esta vez sí aceptare el jet privado. Mis cosas, no quiero llevar mucha ropa porque quiero comprar cosas básicas allá.
Lauren entra a mi habitación y comienza a poner las cosas que le digo en la maleta acompañada de otras dos chicas. Louis va poniendo mis regalos de cumpleaños en la maleta y el mismo selecciona los que parecen más importantes y que podrían ayudarme, ni siquiera los usare pero vaya a ser.
Les mando un texto a los chicos que no responden, seguramente están dormidotes por la parranda de ayer. No los culpo, bendito sea que tengo una enorme resistencia.
Hoy hace mucho calor así que solo me pongo unos pantalones y una camisa manga larga, los tenis me sientan bien porque los tacones de ayer me han dejado cicatrices en el corazón. Me arreglo el cabello en una coleta alta y quisiera llevar otra trenza como la que me hizo ayer Labrador.
-¡Nicci! ¡Nicci!- Bear entra corriendo a mi habitación. -¿En verdad te vas hoy por la tarde?- me mira confundido.
-Sí, mis padres ya lo han decidido.- respondo, el hace un mohín raro y yo rio.
-¿Vendrás a visitarme para mi cumpleaños?- pregunta. ¿Este tonto o qué?
-Bear, nunca me perdería el cumpleaños de mi hermanito.- lo abrazo. –Pero no toques mis cosas, no se te olvide que hay un trato de no meternos en habitaciones ajenas. Pórtate bien y recuerda, vive la vida al minuto y...-
-¡Sal con todas las chicas que puedas!- dice. Que orgullo.
-Exacto.- hacemos un pacto con las manos.
Bajamos las escaleras y estoy muy adolorida con mi cuerpo. Creo que estoy muerta por los golpes y no por el alcohol. Entro a la sala y escucho a mi padre riendo y también escucho otra risa grave que estoy segura es de Labrador, no estoy molesta con él, pero pienso que esto lo ha dicho solo para joderme ¿preocupado por mí? Bueno, ayer no se veía exactamente complacido de tenerme en casa. ¿Qué trama?
-Buen día.- digo captando la atención de los tres. Mi mirada viaja directamente hacia Vetra quien me analiza con una sonrisita altanera. Ah que chulo.
-Buen día Nicci.- ese tonito de voz meloso. Mi madre me hace un espacio hacia a su lado y yo me acerco para sentarme entre ella y Vetra.
-¿Qué tal después de tremenda fiesta?- dice en alemán.
-Mejor de lo que merezco.- cruzo la pierna y me hago hacia adelante. -¿Qué tal esta usted?- que guapo se escucha mi alemán.
-Tiene usted un buen alemán.- me dice sorprendido, no sé si es fingido o qué. Pues claro ¿con quién cree que trata? ¿Una millonaria cabeza hueca como piensa?
-Nicci habla seis idiomas, señor Vetra.- mi madre sale a mi rescate. –Le puedo asegurar que nuestra hija es valiosa.- me abraza. Como la amo.
-Lo entiendo perfectamente, por esa razón me alegra que haya accedido a viajar conmigo, me hubiese preocupado al pensar que podría llegar a Hamburgo en un momento que no pueda estar con ella.- abro la boca para decir algo pero prefiero callar. Es un charlatán. Esta engañando a mis padres.
-Me alegra que se preocupe por mi señor Vetra.- él me mira, esa sonrisa me está cabreando. No hay nada que deteste más que las sonrisas fingidas.
-Señor Alderweireld, tiene usted una llamada del embajador portugués.- mi padre se levanta y mi madre seguida de él.
-Volveré en seguida.- se excusa y sale de inmediato. Mi madre dice que ira por algo de beber y no sé si creerle.
Me quedo a solas con Vetra. Nos miramos fijamente y si este tipo asesinara con la mirada... no puedo imaginar donde estuviera mi alma en este momento. Lo peor y horrible de esta situación es que el tipo es muy guapo y aunque él tenga una actitud despectiva hacia mí, él no puede dejar de gustarme. j***r. Si es que quisiera besarle en este instante. Espero que esta actitud cambie en el momento que pisemos ese país porque no creo aguantar mucho tiempo y no besarlo, que descarada soy. Pero miren, está ahí, con esos ojos claros, ese traje perfecto, ese cabello y esos labios. No soy una monja, por favor.
-¿Lista para tu nueva vida?- pregunta. Sonrío de lado. Su mirada es un manjar.
-Le pregunto lo mismo señor Vetra, ¿listo para tenerme en su casa o necesita un poco de tiempo para asimilar la situación?- su gesto se frunce. Quizá sea algo divertido después de todo.
Labrador Vetra, tendremos que cambiar ciertas cositas mientras estemos viviendo bajo el mismo techo. Mis padres dicen que no te soportare, a pesar de eso me envían contigo, veremos qué tal va todo.