Hay momentos en los que no logro entender porqué pasan las cosas, sólo sé que si tenían que pasar, tarde o temprano, pasarán igual, y esta no sería la excepción. Estamos a escasos centímetros, podría empinarme un poco más y tomar sus labios, pero el tampoco lo hace, lo que quiere decir que no quiere hacer esto realmente, y lo entiendo, por lo que recupero la conciencia a tiempo y me alejo de Oliver. - Yo... Lo siento. - Digo avergonzada mientras ambos nos alejamos un poco. - Si, yo también. - Oliver se mueve incómodo mientras voltea hacia el vaso que tenía y había dejado sobre la barra. - ¿Enciendo el hervidor? - Dice mientras está de espaldas a mí y mi cabeza sólo sigue en su espalda, tan ancha y tonificada, no puedo sacar de mi mente aquella imagen en la que lo tenía tan cerca, si ta

