Por excelencia Venecia es una de las ciudades del amor. Raeliana podía sentir que había algo mágico en su atmósfera, algo que le producía una felicidad y calma completamente infinita, cosa que no era capaz de expresar, se sentía casi irreal que estuviera ahí, siendo rodeada de la gota de agua más grande del mundo: El inmenso océano. Venecia era un viaje imprescindible para amantes, enamoradizos o almas sensibles. El mejor lugar que un alma solitaria como Raeliana podía visitar en busca del amor de su vida. De alguna manera se sentía extraño el hecho de que estuviera en su último destino antes de regresar a casa, ella misma se sentía vagamente miserable por tener tantos intentos fallidos en sus relaciones amorosas, no porque las cosas hubieran terminado, sino por la mayoría de formas en

