La noche vuelve a caer y estoy más que cansada de estar encerrada en esta habitación pero al menos aquí nadie intenta abusar de mi ni maltratarme. No se escucha absolutamente ningún ruido en la casa lo que me hace pensar que realmente estoy sola, que llevo horas sola.
Este es mi momento, mi momento de escapar y tomar mi ansiada libertad. Cojo mi sujetador de encima de la cama y saco el aro de este, le doy forma y me acerco a la puerta, lo meto en la cerradura intentando abrirla y me es imposible.
"Venga Denisse concéntrate, tu puedes. Lo has hecho un millón de veces para escaparte de la prisión de tu padre."
Después de un buen tiempo intentándolo la puerta se abre y sonrio. Bien, ahora es el momento. No me he cambiado de ropa por si me pillan tener alguna excusa.
Camino por el pasillo y bajo las escaleras lentamente sin hacer ruido. Aunque estoy segura de que no hay nadie es mejor ser precavida.
Cuando llego a la cocina busco en lo cajones y cojo un cuchillo, sigo caminando por la casa y llego a la puerta principal, cuando estoy a punto de abrirla alguien me coge y me pega a la pared. Sujeto el cuchillo con fuerza y cuando estoy a punto de clavarselo, esos ojos azules profundos se clavan en los míos. Mi respiración se entrecorta.
-Si quieres intentar ser libre, hazlo. Haz lo que estabas pensando- dice en un susurro.
Solo él se interpone entre esta puerta y mi libertad, pero no puedo. No puedo herir a la única persona que hasta ahora no me ha hecho daño, al menos no físicamente. No puedo atacarlo sin más.
-Hazlo- repite gruñendo, yo niego con la cabeza y el cuchillo cae al suelo.
Él me sujeta por el brazo y tira de mi haciendo que lo siga hasta la habitación. Cierra la puerta y me mira.
-¿Porque has intentado escapar?- pregunta.
-Porque aquí no estoy a salvo.
-No debes preocuparte por eso- dice mirándome.
-No estoy muy segura de ello.
-Será mejor que descanses- dice y comienza a quitarse la ropa. Se quita la chaqueta de cuero y la camiseta de manga corta.
-¿Que crees que haces?
-Dormir contigo ya que no puedo confiar en que no vuelvas a intentar escaparte- dice riendo y se quita las botas y los pantalones quedando en boxers.
-¿En la misma cama?- pregunto confusa.
-Siempre puedes dormir en el suelo- dice tumbandose en la cama boca arriba mirando al techo.
Yo niego y me tumbo al otro lado. Pongo una almohada entre medias de los dos y le doy la espalda. Puedo sentir sus profundos ojos clavados en mi.
****
Cuando abro los ojos estoy cómodamente apoyada en su pecho.
"¿Que? ¿Que haces aquí Denisse?"
Él tiene los brazos cruzados detrás de su cabeza y yo me aparto rápidamente.
-Lo siento, no estoy acostumbrada a compartir la cama- digo excusandome.
-No fue culpa tuya acabar así. Gritabas en sueños y te atraje hacia mi, fue la manera de que te calmases y pudiera dormir un rato- dice levantandose de la cama y comienza a vestirse. No puedo evitar mirarle.
En ese momento un par de lobos entran por la puerta.
-Jefe tenemos lo que nos pediste, esta en el granero- dice uno de ellos.
-Esta bien Luke, ahora bajo- responde este.
-Aquí hay ropa como encargaste- dice el otro.
-Jackson encargate de ella. Que desayune y se prepare para bajar- le dice al último y sale por la puerta.
-Aquí tienes pantera- dice dándome la ropa.
Cojo un conjunto de pantalones de cuero n***o y top a juego y me meto en el baño a cambiarme. Cuando salgo cojo mis botas y me las pongo, me coloco un poco el pelo con los dedos y miro a Jackson.
-Estoy lista- digo y él asiente.
-Bajemos a desayunar.
-No tengo hambre, prefiero ver que es lo que sucede- respondo y él vuelve a asentir.
Bajamos la escaleras y salimos de la casa, llegamos hasta el granero y Jackson abre la puerta para mi. Entro y veo mi moto, encima esta mi chaqueta de los panteras.
-Son tus cosas ¿verdad?- pregunta Luan mirándome y yo asiento -Esta bien entonces puedes irte, eres libre.
-¿De verdad?- pregunto confusa.
-Pudiste hacerlo anoche cuando estábamos solos, tenias la oportunidad y no me heriste, no eres una amenaza para mi- responde.
Un fuerte estruendo se oye fuera, un centenar de motos entran en la propiedad de los lobos. Son panteras, esas chaquetas son de los panteras. Ya lo saben, saben que estoy aquí. Luan se tensa y Jackson mira por la puerta confirmando lo que yo ya sabía.
Veo a mi hermano encabezando el grupo, busco por mi padre pero no lo encuentro. Como siempre ha preferido quedarse tras sus muros.
-Luan Grey me han dicho que tienes a mi querida hermana, devuelveme a Denisse y nadie saldrá herido- grita mi hermano.
Luan sale por la puerta del granero y se ríe mientras baja los escalones.
-¿Venís de esta manera a mi territorio y esperáis que os devuelva a quien salve de la muerte?
-Sueltala canalla- dice mi hermano sacando una pistola y apuntándole.
Luan le hace una señal a Luke quien trae la cabeza de Jake en la mano y la tira rodando hasta llegar a los pies de mi hermano. Este cambia su cara y se llena de rabia.
-Jake será vengado- gruñe.
-Inténtalo. Venga al hombre que intentó matar a tu hermana- dice tranquilamente Luan.
-Ya sabéis lo que tenéis que hacer, no quiero a un solo lobo vivo- grita mi hermano.
Los panteras empiezan a sacar pequeñas bombas caseras que lanzan contra la casa y el granero. Pronto todo comienza a arder y a inundarse de humo. Puedo ver el caos que hay fuera y mi mirada se cruza con la de mi hermano, quien sonrie victorioso. Ese era su plan desde un principio. Incendiar la propiedad de los lobos conmigo dentro....
El humo comienza a adueñarse de todo el granero y me empieza a costar respirar, apenas tengo fuerzas para mantenerme de pie y no puedo dejar se toser, siento que me estoy ahogando lentamente y tengo miedo de que esté sea mi final.
En ese momento Jackson me saca por la parte de atrás y ambos corremos por el bosque. Llegamos a un lugar apartado en el que parece que estamos a salvo.
-Quédate aquí, volveré a recogerte- dice mirándome -escondete por si vienen a buscarte.
-Esta bien- respondo.
Él vuelve por donde habíamos venido y desaparece de mi vista. Podría escaparme pero de nada me serviría que lo panteras me encontrasen. Estoy segura de que me culparan de la muerte de Jake.
Llevo un buen rato escondida entre los arbustos. No se el tiempo que ha pasado, solo se que esta anocheciendo y tengo pocas ganas de pasar la noche sola en el bosque.
En ese momento alguien se acerca por detrás y me agarra tapandome la boca para que no pueda chillar.
-Si fuera uno de los tuyos ya estarias muerta pequeña- susurra Luan en mi oído.
Me giro para verle y él me ayuda a levantarme.
-Jackson hizo bien en traerte hasta aquí, pero ahora tenemos que irnos.
-¿A donde?- pregunto.
-Tenemos otra casa, una secreta pero tu y yo no iremos allí hasta mañana. Por el momento no vamos al motel.
-¿Al motel? Estas loco si piensas...
No me deja terminar la frase, pone un dedo sobre mis labios par hacerme callar.
-Solo pasaremos la noche allí.
-Me dijiste que me dabas mi libertad- digo.
-¿Después de lo que ha pasado quieres tu libertad?
-Asi es.
-Esta bien pasaremos la noche en el motel y por la mañana cada uno a su vida- responde mirándome y yo asiento.
Cuando llegamos al motel volvemos a la misma habitación donde me hizo suya. No es de extrañar ya que es el dueño de la llave por lo visto.
Yo decido darme una ducha y él espera en la habitación a que lleguen un par de sus hombres. Les ha pedido provisiones y algo de ropa.
Cuando salgo del baño el maravilloso olor a comida inunda mis fosas nasales. Luke y Jackson me miran fijamente.
-Ni se te ocurra volverla a mirar asi- dice Luan mirando a Jackson y este asiente.
Se sientan al rededor de la mesa, pero solo hay tres sillas, Luan me hace una señal para que me acerque a él y me siente en su regazo.
-No hay sillas libres pero puedes comer sentada aqui- dice.
-Prefiero hacerlo de pie- digo mirándole.
-Siéntate- dice dando unas palmadas en su pierna y hago lo que me pide.
Me siento sobre él pero no me conformo con la pierna que me ofrece, lo hago completamente sobre él, encajando mi culo sobre su entrepierna.
-Estas jugando con fuego- susurra él en mi oído y noto como palpita su m*****o que comienza a ponerse duro debajo de mi.
-Solo quiero estar cómoda- susurro girandome hacia él.
No puedo evitar pensar en volver a tener a este hombre sobre mi haciéndome suya, volviéndome loca con su pene dentro de mí caliente y húmeda cavidad.
La comida está servida en la mesa y todos empiezan a comer. Yo cojo un trozo de pastel de carne y unas verduras. Todos están comiendo y a lo suyo.
No puedo evitar darme cuenta de que el pene de Luan lucha por mantenerse en el pantalón, a través de la tela vaquera puedo notar como se clava y presiona mi trasero haciéndome enloquecer.
-Deberías dejar de moverte tanto o tendremos un pequeño problema- susurra.
-El pequeño problema lo tienes tu y creo que es demasiado tarde para intentar evitarlo- respondo y él me mira divertido.
-Si tu lo dices...
Baja una de sus manos por debajo de la mesa y acaricia lentamente el muslo de mi pierna. Lleva su mano hasta mi entrepierna y aparta la tela del boxer hacia un lado pasando uno de sus dedos por mi calida y humeda entrada. Se ríe leve en mi oído cuando mi humedad me delata. Su dedo comienza a jugar con mi c******s lentamente y no puedo evitar sobresaltarme. Introduce su dedo dentro de mí y lo saca varias veces. Para ese entonces estoy más que cachonda y deseosa de tenerlo dentro y se que él siente lo mismo por la manera de presionar su polla contra mi trasero.
-Estas tan mojada y lista para mi...-susurra.
Yo presiono mi cadera contra él afirmando sus palabras. Él saca su mano de mi interior y se lleva el dedo a la boca saboreandolo.
-Tal como me imaginaba.
La cena termina y Luke y Jackson se van a sus habitaciones, van a quedarse vigilando en caso necesario. Yo me levanto del regazo de Luan y miro disimuladamente hacia su entrepierna la cual está notablemente abultada.
-Creo que es hora de que vaya a descansar- digo caminando hasta la cama y tumbándome sobre ella.