Por Ornella Franco llegó con Claudia y fue directamente al parque para saludarnos. ¿Dónde más podríamos estar un día como ese, divinamente soleado? No había ni una nube en el cielo. Nosotras estábamos tomando sol, en topless, cuando lo escuchamos, Mili se dio vuelta antes de que la vea, yo lo hice más lentamente, Claudia me vio y creo que Franco también. Cuando estuvieron a nuestro lado, ya estábamos las dos de espalda, no me moví, ni alcé la cabeza para mirarlos. Yo tenía una colales de malla, bien diminuta, y supongo que Franco me debía estar mirando mi culo, espero que lo haga, me gusta que me desee. -Hola chicas. Dice Franco. -Hola, ya decoramos la casa para navidad, gracias por ayudar. Contesta Mili. -Eso siempre lo hacen ustedes. -Porque vos nunca ayudás, ah, fijate que c

