Joseph levantó su barbilla desafiante, no le tenía miedo a Dorian, al contrario lo odiaba. —¿Dónde está mi hija? — Joseph se encogió de hombros. —Largo de ti maldito. — Dorian se acercó con la intención de golpearlo en la cara, pero Joseph fue más rápido y le devolvió el golpe. — No te tengo miedo viejo decrépito. Dorian se limpió la sangre de su boca y sonrió. —Pues deberías, porque voy a matar uno a uno a tu familia, te haré ver como tu hijo desaparece del vientre de mi hija, y luego te mataré tan lentamente que desearás no haber nacido. — sin verlo venir Joseph se tiró encima de Dorian y empezó a golpearlo. Dos de los hombres que acompañaban a Dorian lo quitaron de encima, y lo golpearon a él, se unieron dos más al ver que Joseph podía defenderse, él había

